por Redacción Del Pueblo
La iniciativa forma parte de un proyecto binacional que se desarrolla desde el año pasado y que incluye intercambio de experiencias, capacitaciones y participación en simulacros junto al sistema chileno SINAPRED, reconocido por su trayectoria en la gestión de emergencias sísmicas.
Franco explicó que una delegación argentina participó recientemente en un simulacro masivo realizado el 16 de abril en la región de Magallanes, donde ciudades como Punta Arenas, Puerto Natales, Porvenir, Puerto Williams y Timaukel evacuaron de manera simultánea ante una hipótesis de sismo y tsunami.
“El nivel de organización fue muy alto. Ver a cientos de personas desplazándose ordenadamente hacia los puntos de encuentro demuestra el trabajo sostenido que han hecho durante años”, señaló.
A partir de esa experiencia, el Gobierno provincial ya comenzó a avanzar en la adaptación de esos protocolos a la realidad fueguina. En ese sentido, se realizaron reuniones en Casa de Gobierno para comenzar a traducir ese conocimiento en programas concretos.
Uno de los principales desafíos que enfrenta la provincia es la construcción de una cultura sísmica, algo que en Chile está profundamente arraigado.
“Tenemos que lograr que la gente entienda qué hacer antes, durante y después de un sismo. Ese es el verdadero objetivo”, afirmó Franco.
Para ello, se trabaja en:
El funcionario remarcó que no se trata de saturar a la sociedad con información técnica, sino de transmitir consignas simples y concretas que puedan aplicarse en situaciones críticas.
El plan contempla una fuerte articulación entre organismos provinciales, municipales y fuerzas de respuesta como Defensa Civil y bomberos voluntarios.
“Cada institución tiene un rol específico: hay quienes planifican, quienes responden durante la emergencia y quienes actúan después. Lo importante es que todos trabajemos bajo un mismo criterio”, explicó.
En Tierra del Fuego, esta coordinación cobra especial relevancia debido a las particularidades geográficas de ciudades como Ushuaia, donde la cercanía de las montañas implica riesgos adicionales ante un evento sísmico.
Franco llevó tranquilidad respecto a la posibilidad de tsunamis en la costa atlántica, al señalar que la probabilidad es baja. No obstante, aclaró que existen otros escenarios que deben ser considerados.
“Un sismo puede generar derrumbes, avalanchas o deslizamientos que, al impactar sobre el agua, provoquen variaciones en el nivel del mar o inundaciones costeras”, explicó.
En ese sentido, mencionó el caso de una ladera en la región chilena de Magallanes que está siendo monitoreada por su posible colapso, lo que podría generar olas de impacto local.
“Es importante que la población entienda que un terremoto no siempre implica un tsunami, pero sí puede desencadenar otros fenómenos peligrosos”, agregó.
El funcionario insistió en que la preparación no depende únicamente del Estado, sino también de cada familia.
Entre las recomendaciones principales se destacan:
“Necesitamos que cada familia tenga su propio plan. Eso marca la diferencia en los primeros minutos de una emergencia”, subrayó.
Como parte del proceso, la provincia prevé realizar simulacros propios, aunque en una primera etapa serán acotados.
“No podemos hacer todavía una evacuación masiva como en Chile, pero vamos a empezar con ejercicios más pequeños para ir desarrollando capacidades”, indicó.
Además, se prevé avanzar con campañas de difusión a través de redes sociales y otros canales digitales, buscando alcanzar a la mayor cantidad de población posible.
Un dato que llamó la atención es que, según explicó Franco, en lo que va de 2026 ya se registraron 11 eventos sísmicos en la región, aunque la mayoría no fueron percibidos por la población.
“Esto demuestra que es una realidad que existe. No es algo hipotético, es algo que puede pasar”, advirtió.
Por otro lado, el secretario confirmó que el Gobierno también se encuentra trabajando en la planificación del operativo invierno, aunque aún no hay una fecha definida para su inicio.
La decisión dependerá de la evolución de las condiciones meteorológicas, que son monitoreadas de manera permanente.
“En los próximos días vamos a tener una reunión con todo el comité de emergencia para definir los lineamientos y poder comunicar cuándo comienza el operativo”, adelantó.
Finalmente, Franco remarcó que el desafío principal no es solo técnico, sino cultural.
“Tenemos que incorporar la prevención como parte de nuestra vida cotidiana. Esto va a pasar en algún momento, y lo mejor que podemos hacer es estar preparados”, concluyó.