por Redacción Del Pueblo
En el marco del Día de la Provincialización, este 26 de abril se inaugurará en Río Grande una placa bicontinental realizada en acero naval argentino, una iniciativa impulsada por la ingeniera Alejandra Portatadino, integrante del astillero Tandanor. La propuesta no solo busca reforzar la identidad territorial de Tierra del Fuego, sino que también reabre el debate sobre la falta de planificación estratégica y el impacto de los altos costos logísticos en la economía local.
En diálogo con FM del Pueblo, Portatadino explicó que la idea surgió a partir de una observación concreta durante sus recorridas por distintas ciudades de la provincia. “Veía muchas referencias a Malvinas, lo cual está muy bien, pero no encontraba una representación clara de la provincia bicontinental, que incluya nuestra proyección antártica”, señaló.
A partir de esa inquietud, decidió impulsar la fabricación de dos placas en Tandanor utilizando acero naval producido en el país. “Son chapas muy especiales, hechas con la primera laminación de acero naval argentino. Tienen un valor simbólico enorme, porque están vinculadas directamente con la industria naval y con el acceso a la Antártida, que es por vía marítima”, explicó.
Las piezas fueron elaboradas junto a trabajadores del astillero mediante tecnología de corte por plasma, lo que permitió representar la silueta bicontinental de la provincia con precisión. Además, el traslado hasta Tierra del Fuego se concretó con la colaboración de la Armada Argentina, lo que refuerza el carácter estratégico del proyecto.
La placa será instalada frente al monumento a los caídos en Malvinas, en cercanías del avión Mirage, en un acto previsto para el domingo por la mañana. La fecha coincide con el aniversario de la provincialización, lo que —según la ingeniera— le otorga un significado aún más profundo. “Se eligió este día porque esta imagen representa justamente lo que somos: una provincia bicontinental, con presencia en la Antártida”, afirmó.
Más allá del valor conmemorativo, Portatadino fue contundente al señalar que la iniciativa también busca generar conciencia sobre los problemas estructurales que enfrenta la provincia.
“Estas placas representan soberanía industrial, territorial y logística. Pero también son un llamado de atención. Porque sin infraestructura adecuada, esa soberanía queda limitada en lo concreto”, advirtió.
En ese sentido, apuntó directamente al problema de los costos logísticos, que considera uno de los principales obstáculos para el desarrollo de Río Grande.
“La provincia hoy es completamente insostenible si no resolvemos la logística. Dependemos casi exclusivamente del transporte por camión, que es el más caro y menos eficiente. Eso impacta en toda la economía”, sostuvo.
Para dimensionar esa situación, explicó que un buque puede transportar carga con una eficiencia energética muy superior a la del transporte terrestre. “Un camión recorre unos 19 kilómetros por tonelada con un litro de combustible, un tren alrededor de 59 kilómetros, y un buque puede superar los 200 kilómetros. Esa diferencia es determinante”, detalló.
Durante la entrevista, la ingeniera también fue crítica con las decisiones adoptadas en materia de infraestructura en los últimos años, al considerar que no se basaron en criterios técnicos adecuados.
Recordó que junto a especialistas en ingeniería portuaria —entre ellos profesionales con experiencia en obras como Caleta Paula y en el desarrollo naval nacional— presentaron un proyecto para construir un puerto en una zona naturalmente apta como Caleta La Misión.
“Se hicieron estudios serios, con expertos en la materia, que indicaban cuál era el lugar adecuado para desarrollar un puerto sostenible. Sin embargo, se avanzó en propuestas inviables desde el punto de vista técnico, con costos mucho más altos”, cuestionó.
En esa línea, también se refirió a otros proyectos que no prosperaron o que, según su mirada, fueron mal concebidos desde su origen. “Muchas veces se toman decisiones sin conocimiento técnico, pensando en el corto plazo o en cuestiones electorales. Así no se construye un país”, afirmó.
Portatadino advirtió que las consecuencias de esa falta de planificación ya son visibles. “Hoy vemos empresas que cierran, costos que se disparan y trabajadores que pierden su empleo. Eso no es casualidad, es el resultado de no haber tomado decisiones estratégicas a tiempo”, señaló.
Para la ingeniera, el desarrollo de infraestructura portuaria es clave para garantizar la sostenibilidad económica de Tierra del Fuego. “La logística define el futuro de una región. Sin un sistema eficiente, todo lo demás queda condicionado”, explicó.
En ese sentido, insistió en que contar con un puerto en condiciones adecuadas permitiría reducir costos, mejorar la competitividad de la industria local y fortalecer la integración con el resto del país.
“Río Grande tiene un potencial enorme, pero necesita herramientas para desarrollarse. Un puerto en un lugar naturalmente apto sería un cambio estructural para toda la provincia”, sostuvo.
Finalmente, Portatadino remarcó que la colocación de la placa no es solo un acto conmemorativo, sino también una forma de instalar un mensaje hacia el futuro.
“Esto no es solo un símbolo. Es una forma de mostrar lo que somos como provincia bicontinental y lo que necesitamos para desarrollarnos de manera soberana. Si no difundimos estas ideas, el conocimiento queda encerrado y no se transforma en políticas concretas”, concluyó.
La inauguración del próximo 26 de abril se presenta así no solo como un homenaje, sino también como una oportunidad para volver a poner en agenda uno de los debates más importantes para el crecimiento de Río Grande y de toda Tierra del Fuego.