27/04/2026 - Edición Nº438

Provinciales

SALUD

Di Giglio sostuvo que los pacientes sin obra social en la provincia superan las 53.000 personas

08:50 | La ministra de Salud, Judith Di Giglio, confirmó que el histórico plan nacional pasará de casi 80 medicamentos a solo 3. Advirtió sobre el impacto en más de 53 mil personas sin cobertura y anticipó que la provincia deberá asumir mayores costos en un contexto de caída de ingresos y creciente demanda.



 La ministra de Salud de Tierra del Fuego, Judith Di Giglio, encendió una señal de alarma sobre el futuro del acceso a medicamentos esenciales en la provincia tras confirmar un drástico recorte en el programa Remediar, una política sanitaria clave que durante más de dos décadas garantizó tratamientos básicos a personas sin obra social.
En diálogo con Radio Provincia, la funcionaria detalló el proceso de reducción al sostener que “el último botiquín completo y luego dos meses más con un botiquín de 30 presentaciones, en lugar de 79 disminuye a 30, luego al otro mes 19 presentaciones farmacológicas y luego inicia el nuevo programa que tiene solo 3 presentaciones farmacológicas”.
El cambio implica un “recorte sin precedentes, o sea, se pasa del plan Remediar actual o que era vigente hasta hace unos meses de cerca de 80 medicamentos a una nueva versión que va a contener solo 3”, confirmó.

Un programa clave que se desarma

Di Giglio explicó que “el programa Remediar, creado en 2001, tiene más de 20 años” y logró consolidarse como una “política de Estado transversal a distintos gobiernos, cada vez era más sólido, similar al programa de inmunizaciones, que tenía la misma logística”, remarcó.
Su importancia radica en “garantizar acceso a tratamientos en zonas donde no existen farmacias ni otras alternativas”, dijo, al tiempo que agregó que “el programa Remediar llega para que tomemos en mención que hay provincias que tienen áreas donde solo hay un dispensario, un centro de salud que tiene vacunas y plan Remediar”, señaló.
En ese sentido, describió su rol en territorios vulnerables, explicando que “estamos hablando de la cordillera, de lugares inhóspitos en provincias del norte argentino o incluso en Santa Cruz también, que tienen áreas, poblaciones pequeñas donde solo hay un centro de salud, no hay farmacias y donde solo llega el programa Remediar”.
El botiquín que “distribuía el programa estaba diseñado según las necesidades sanitarias y contenía los medicamentos más utilizados, tenía las principales presentaciones farmacológicas que se utilizaban para las enfermedades más comunes de la población”.
Entre ellos, detalló que “estamos hablando de todos los antibióticos, como pueden ser la amoxicilina, un antibiótico para una neumonía, para una bronquitis, para una faringoamigdalitis, en excelentes presentaciones para niños y adultos, corticoides, broncodilatadores, antiparasitarios, fármacos para la presión, para la diabetes, anticonvulsivantes”.

Impacto directo en pacientes sin cobertura

La ministra explicó cómo funciona en la práctica al detallar que “cuando uno va a un centro de salud, no tiene obra social y tiene una neumonía, un niño, por ejemplo, la mamá se va a su casa con los fármacos para realizar el tratamiento y aseguramos el acceso de ese niño al tratamiento”.
Ese acceso inmediato, subrayó, es “clave, la entrega al paciente en el momento es una estrategia de atención primaria de la salud”.
Sin embargo, con el “nuevo esquema, ese circuito se verá afectado, no hay un plan B”, deslizó, ante lo cual, también detalló que “la provincia deberá absorber el impacto”.

Más costo para la provincia en un contexto crítico

En Tierra del Fuego, el sistema ya “funciona con un esquema complementario, si el paciente necesita un fármaco que el programa Remediar no tiene, nosotros tenemos farmacias convenidas, el paciente retira el 100% del fármaco que necesite”.
Pero ahora, sostuvo que esa excepción se “volverá regla, por lo tanto, nosotros lo que tendremos es un costo mucho más elevado en las farmacias convenidas”, advirtió.
Además, anticipó medidas al anunciar que “realizaremos una compra porque es necesario que los centros de salud tengan la posibilidad de dar estos fármacos de primera necesidad”.
El problema es “financiero, el dinero que se invertía no es que aumentan los ingresos, todo lo contrario, los ingresos caen y aumenta el número de personas que no tienen cobertura”.
La consecuencia será “inevitable, es un dinero que se destina a los fármacos que se sacará de otro lugar, quizás se dejarán de financiar otras cosas para poder financiar esto”.

53 mil personas en riesgo

El universo afectado es “significativo, los pacientes que no tienen obra social en la provincia superan las 53.000 personas”, precisó.
Se trata de casi un “cuarto de la población sin obra social, es casi un cuarto de la población”.
En todos esos casos, el Estado provincial cubre “integralmente la atención, desde el tratamiento farmacológico al 100% que necesite la persona la atención, porque estos pacientes se atienden exclusivamente en los centros de salud y en nuestros hospitales”.
Incluso en situaciones complejas, indicó que “si necesitan una prestación que no tenemos en el sector público, se contrata al sector privado, por ejemplo, un paciente que necesita radioterapia, la provincia deriva, compra pasajes, paga alojamiento, en este momento tenemos más de 30 pacientes derivados sin obra social”.

Más demanda, menos recursos

Resaltó que “la presión sobre el sistema viene en aumento”, respondió la ministra al ser consultada por el incremento de pacientes.
“Sobre todo en la ciudad de Río Grande, donde ha aumentado muchísimo el desempleo”, explicó, y agregó que “el cambio no siempre se ve en cantidad sino en cobertura, antes esa persona tenía obra social y se podía recuperar el costo, hoy no tiene obra social”.
También hay un corrimiento desde el sector privado, dado que “personas que antes elegían un espectro privado y que hoy, como no tienen cobertura, ingresan al sistema público”, remarcó.
Los datos muestran una tendencia clara, dado que “tuvimos un aumento del 20% en el último semestre del gobierno anterior y en el primer semestre del actual, luego se mantuvo estable, y en el último semestre tuvimos un incremento de más del 10%”.
“Estábamos en 49.000 o 50.000 personas sin obra social y hoy estamos rondando las 53.000”, detalló.

Deudas, tensión y reclamos

A la caída del programa Remediar se suman otros problemas estructurales, como por ejemplo “cada vez más atrasos sobre las deudas de obras sociales con hospitales públicos”.
Aunque destacó “mejoras en la facturación”, advirtió que “si bien todos los meses recibimos pagos, también las deudas son importantes”.
La provincia busca ahora herramientas legales, “hemos cambiado la ley y estamos en un proceso de poder realizar el recupero de las deudas con título ejecutivo”.

Un contexto nacional adverso

Di Giglio también se refirió al clima general del sistema de salud, para lo cual, dijo que “es muy difícil el contexto que atraviesa la sociedad, con una fuerte crisis económica y de incertidumbre”.
Vinculó esto con la “salud mental, la incertidumbre de no saber si mañana tenemos trabajo, si vamos a poder poner un plato de comida en nuestra casa, es de las cosas que más perjudica la salud mental”.
Y cuestionó el recorte de recursos al marcar que “a esto le sumamos la quita de recursos a los lugares principales como salud, educación, seguridad”.
En ese sentido, lanzó una advertencia política al sostener que “no se trata de banderas partidarias, es la primera vez que se llevan las banderas políticas a la discusión de la salud y eso no debe pasar”, concluyó.
Con el paso de casi 80 medicamentos a apenas 3, el programa Remediar, histórico sostén del acceso a tratamientos básicos, entra en una nueva etapa que, según advierte Tierra del Fuego, tendrá consecuencias directas sobre los sectores más vulnerables y obligará a las provincias a cubrir un vacío cada vez más costoso.