Según trascendió, la medida alcanzaría a todas las líneas de producción, incluyendo la fabricación de televisores y equipos de aire acondicionado. Si bien el esquema aún no está completamente definido, la compañía ya inició conversaciones con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y otros sectores gremiales para evaluar alternativas que permitan sostener el empleo y reducir el impacto en los ingresos de los trabajadores.
Entre las opciones que se analizan figura el adelantamiento del receso vacacional, originalmente previsto para los meses de verano, como una estrategia para evitar suspensiones o recortes salariales. Sin embargo, no se descarta la implementación de esquemas mixtos en caso de que la situación productiva no muestre señales de mejora en el corto plazo.
La posible pausa genera preocupación entre el personal, ya que afectaría de manera directa a más de 800 trabajadores, entre operarios, supervisores y empleados fuera de convenio. Además, la decisión podría tener efectos indirectos sobre otras unidades vinculadas a la actividad, como la Cooperativa Tierra del Fuego, que mantiene una relación productiva bajo modalidad a fasón con la firma.
En paralelo, la empresa habría realizado presentaciones ante el Ministerio de Trabajo con el objetivo de formalizar el escenario actual y avanzar en un marco de negociación que contemple la situación del sector.
El caso se enmarca en un contexto más amplio de dificultades para la industria electrónica en Tierra del Fuego, donde distintas empresas enfrentan un escenario similar, atravesado por la caída de la demanda interna y el crecimiento del stock acumulado. Mientras continúan las gestiones, se espera que en las próximas semanas se definan los alcances concretos de la medida.