30/04/2026 - Edición Nº441

Provinciales

Tierra del Fuego

José Luis Iglesias: “La caída de ventas ya está entre el 20% y el 30%”

29/04/2026 10:52 | En diálogo con FM Del Pueblo, el presidente de la Cámara de Comercio de Río Grande, José Luis “Gigi” Iglesias, advirtió que la caída del consumo en la ciudad ya se ubica entre el 20% y el 30% en los últimos meses, reflejando un escenario económico cada vez más complejo. Señaló que la situación está directamente vinculada a la falta de generación de empleo, el impacto de la crisis industrial y el creciente desánimo social, que lleva a las familias a retraer el gasto incluso en productos esenciales, encendiendo una fuerte señal de alerta en todo el sector comercial.


por Redacción Del Pueblo


La situación del comercio en Río Grande atraviesa uno de sus momentos más complejos de los últimos años. Así lo expresó el presidente de la Cámara de Comercio, José Luis Iglesias, quien confirmó que las ventas registran una caída que oscila entre el 20% y el 30% durante los últimos meses, una tendencia que se ha acentuado entre marzo y abril.

“El dato es correcto. Lo vemos todos los días en el contacto directo con comerciantes, en distintos rubros. La caída es generalizada y más profunda de lo que se esperaba”, sostuvo Iglesias, al tiempo que remarcó que el fenómeno no se limita a un sector específico, sino que atraviesa a toda la actividad económica local.

Uno de los factores que incidió en este retroceso, explicó, es la menor cantidad de días efectivos de venta producto de los feriados. Sin embargo, aclaró que ese elemento no alcanza a explicar la magnitud del problema. “También hay una caída fuerte del consumo, que ya veníamos viendo el año pasado, pero ahora se profundizó”, indicó.

En ese sentido, el dirigente empresarial vinculó el deterioro del comercio con una combinación de factores económicos y sociales: el aumento del endeudamiento de las familias, las dificultades para afrontar pagos con tarjeta de crédito y la falta de generación de nuevos puestos de trabajo.

“La realidad es que no hay creación de empleo, sobre todo en una ciudad como Río Grande, donde la industria tiene un peso clave. Cuando se resiente la actividad fabril, eso impacta directamente en el comercio”, explicó.

A esto se suma el clima de incertidumbre y desánimo social. Iglesias mencionó que las recientes noticias sobre suspensiones laborales generan un efecto inmediato en el consumo. “Cuando la gente tiene miedo o incertidumbre, lo primero que hace es retraer el gasto. Eso se ve rápidamente en las ventas”, afirmó.

Uno de los datos más preocupantes que dejó el análisis es que incluso rubros esenciales, como el de alimentos, están sintiendo el impacto. “Hasta las panaderías están vendiendo menos. Eso es algo que históricamente era impensado. El consumo básico también se está ajustando”, advirtió.

Además, el titular de la Cámara de Comercio describió un escenario complejo a nivel nacional, donde distintas provincias presentan dificultades, aunque señaló que las patagónicas —entre ellas Tierra del Fuego— aparecen entre las más afectadas por sus altos costos estructurales.

“Tenemos una estructura de costos más alta, salarios más elevados por ser zona desfavorable y una economía que depende mucho de factores externos. Eso nos deja en una situación más frágil”, analizó.

Iglesias también se refirió a la falta de inversiones y a la dificultad para reactivar la economía local. “No hay inversión y sin inversión no hay generación de empleo. Es un círculo difícil de romper”, sostuvo.

En paralelo, describió cómo la crisis impacta en la dinámica cotidiana: desde comerciantes que no logran cubrir costos hasta importadores que no pueden vender su mercadería por la caída del consumo. “Se produce una especie de canibalización del mercado, con precios que bajan para intentar vender, pero aún así no alcanza”, explicó.

Otro fenómeno que destacó es el crecimiento de la economía informal y de subsistencia. “Mucha gente busca alternativas rápidas para generar ingresos, desde vender productos hasta trabajar con aplicaciones. Pero eso también genera más competencia en un mercado ya golpeado”, señaló.

Por otra parte, Iglesias cuestionó la falta de planificación a largo plazo y el uso de recursos públicos. Consideró que la provincia no logró capitalizar ingresos extraordinarios, como los provenientes de la actividad hidrocarburífera, en proyectos de desarrollo sostenibles.

“Se gastó mucho en gasto corriente y no se avanzó en obras o iniciativas que generen crecimiento real, como podría haber sido el desarrollo del puerto de Río Grande”, expresó.

En cuanto al plano político, el dirigente sostuvo que muchas veces los diagnósticos quedan atravesados por intereses sectoriales y falta de consensos. “Hace falta un trabajo conjunto entre el sector público y privado, con una visión a largo plazo. Sin eso, es muy difícil salir adelante”, afirmó.

Finalmente, también se refirió a preocupaciones puntuales del sector comercial local, como la posible instalación de ferias o eventos que podrían afectar la actividad formal. En ese sentido, pidió mayor claridad, controles y participación de los comerciantes en la toma de decisiones.

“Queremos una ciudad que crezca, pero de manera organizada, con reglas claras para todos. No puede haber competencia desleal ni decisiones que perjudiquen a quienes invierten y generan empleo”, concluyó.

El panorama, según Iglesias, es claro: el comercio refleja de manera inmediata el estado de la economía. Y hoy, en Río Grande, los indicadores encienden señales de alerta.