Desde temprano, trabajadores estatales se apostaron en los tres ingresos al edificio gubernamental, impidiendo el normal funcionamiento de la sede administrativa. La protesta se enmarca en un clima de creciente tensión, marcado por la ausencia de instancias formales de negociación y el deterioro de las condiciones laborales en el sector público.
El secretario general de ATE, Carlos Córdoba, fue contundente al expresar el malestar del gremio. “Estamos con mucha bronca porque no nos han convocado ni a la paritaria salarial ni a la general. Tampoco hubo llamado a la COPAR, que nos habían prometido que iba a salir rápidamente”, sostuvo en declaraciones a JCA Noticias.
Córdoba remarcó que la falta de diálogo afecta directamente a los trabajadores. “Hay muchas cuestiones urgentes que necesitan resolverse. Este gobierno tiene que entender que no se puede jugar con la necesidad de los trabajadores y sus familias”, afirmó.
El dirigente confirmó que la medida se mantendrá durante 48 horas, con presencia gremial en los accesos durante toda la jornada. “Hoy vamos a estar hasta las 15 horas y mañana desde las 7 volvemos a concentrarnos. Si no hay un llamado urgente, vamos a seguir en asamblea para definir cómo profundizamos las medidas”, advirtió.
Desde el gremio destacaron además la creciente participación de afiliados en la protesta, lo que consideran una señal del malestar generalizado en la administración pública.
El conflicto se desarrolla en un contexto de fuerte presión salarial, reclamos por mejoras en las condiciones laborales y la falta de convocatoria a espacios clave de negociación. Por el momento, la postura de ATE es firme: sin diálogo ni respuestas concretas, las medidas de fuerza continuarán y podrían intensificarse en los próximos días.