por Redacción Del Pueblo
En un contexto económico complejo y con fuerte presión sobre las finanzas públicas, el Gobierno de Tierra del Fuego comenzó a aplicar modificaciones en el sistema de subsidios al gas envasado. Así lo confirmó el secretario de representación política, Federico Giménez, en diálogo con FM del Pueblo, donde detalló tanto las nuevas herramientas disponibles como los cambios en los criterios de acceso al beneficio.
Uno de los ejes principales es el relanzamiento de una línea de créditos del Banco Tierra del Fuego (BTF), destinada a facilitar la conexión domiciliaria a la red de gas. Se trata de una herramienta que ya existía, pero que ahora se actualiza en montos y condiciones. “Es una línea que el banco tiene hace tiempo, pero lo que estamos haciendo ahora es adaptarla a la realidad actual, con nuevos valores y requisitos para que más vecinos puedan acceder”, explicó.
Sin embargo, el funcionario reconoció que aún queda pendiente una herramienta clave para ampliar el alcance de estos créditos: la posibilidad de que la Provincia actúe como garante para aquellas personas que no califican como sujetos crediticios. Este proyecto fue presentado en la Legislatura, pero no logró ser aprobado. “Eso permitiría que muchos vecinos que hoy no tienen acceso a financiamiento puedan conectarse al gas. Vamos a volver a insistir con esa ley”, adelantó.
Mientras tanto, el esquema de subsidios al gas envasado continuará vigente, aunque con mayores controles y una revisión más estricta de cada caso. Giménez señaló que el objetivo es ordenar el sistema en función de la realidad económica de cada familia. “Hay vecinos que pueden afrontar el costo por sus propios medios, otros que necesitan una herramienta financiera y otros que directamente requieren el acompañamiento del Estado. Tenemos que ser más justos en cómo distribuimos los recursos”, sostuvo.
En esa línea, confirmó que ya no se otorgarán subsidios en zonas consideradas de uso eventual, como barrios de fin de semana o ubicaciones fuera del ejido urbano. “Había situaciones donde se declaraban domicilios en esos lugares para acceder al beneficio. Hoy esa posibilidad ya no existe. La prioridad está puesta en quienes realmente viven y necesitan el subsidio en la ciudad”, remarcó.
El funcionario también brindó detalles sobre el fuerte impacto económico que representa este programa para la Provincia. Según explicó, subsidiar el consumo de una familia puede costar alrededor de 400 mil pesos mensuales en verano y hasta 800 mil pesos en invierno. “Una garrafa de 45 kilos supera los 110 mil pesos, y de ese total, la Provincia cubre cerca del 95%. El vecino paga apenas un porcentaje mínimo”, precisó.
En este contexto, se dispuso una actualización en el aporte que realizan los beneficiarios, en línea con el aumento de costos en el mercado energético. No obstante, Giménez recordó que durante años las tarifas estuvieron prácticamente congeladas. “Entre 2020 y 2024 el valor fue muy bajo, simbólico en muchos casos. Hoy hay que hacer ajustes, pero sigue siendo un sistema fuertemente subsidiado”, indicó.
Además, explicó que la Provincia busca dar previsibilidad a los usuarios estableciendo valores de referencia que se mantengan durante determinados períodos. Esto permite a las familias saber cuánto van a pagar, a pesar de la volatilidad de precios en el mercado del gas licuado, que incluso depende en ocasiones de abastecimiento externo, como desde Bahía Blanca.
Por otra parte, el funcionario destacó que existen canales de contacto activos para quienes necesiten asistencia. Las familias que no puedan acceder a créditos o que atraviesen una situación económica compleja pueden comunicarse con la oficina de subsidio al gas envasado, donde se realizará una evaluación socioeconómica. En caso de corresponder, se podrá otorgar nuevamente el subsidio completo.
Giménez también hizo referencia a reclamos de vecinos sobre posibles irregularidades en la asignación de subsidios en el pasado. Si bien evitó referirse a casos puntuales, fue claro en señalar que el nuevo esquema apunta a corregir esas distorsiones. “Hoy hay una decisión política de ordenar y transparentar el sistema. Los recursos son limitados y tenemos que administrarlos con responsabilidad”, afirmó.
Finalmente, vinculó estas medidas con un escenario más amplio de ajuste y reconfiguración de políticas públicas a nivel nacional. En ese sentido, aseguró que la Provincia está absorbiendo demandas que antes eran cubiertas por el Estado nacional, especialmente en el área de salud. “Hay programas que prácticamente desaparecieron, como el Remediar, y la Provincia está saliendo a cubrir esa necesidad. Hoy estamos garantizando más de 300 medicamentos”, señaló.
“Todo está conectado: lo que logramos optimizar en un área, lo podemos destinar a otra que también es urgente. Pero la realidad es que no alcanza para todo, y hay que priorizar”, concluyó Giménez.