por Redacción Del Pueblo
“Desmiento totalmente lo del Banco Nación. Hablé con autoridades del banco y va a seguir trabajando normalmente como hasta ahora. Queremos llevar tranquilidad tanto a los trabajadores como a los clientes”, sostuvo el dirigente sindical.
Fernández aclaró que lo que efectivamente dejará de funcionar es el Tesoro Regional del Banco Central, ubicado junto a la sucursal del Banco Nación en Río Grande. Desde allí se realizaba gran parte de la operatoria vinculada al manejo y distribución del dinero físico para las entidades bancarias de la provincia.
Según detalló, el cierre obligará ahora a los bancos a traer efectivo desde Buenos Aires mediante empresas transportadoras de caudales, con custodia policial, seguros especiales y una logística mucho más costosa.
“Cada banco va a tener que organizar cómo traer el dinero para abastecer las cajas y los cajeros automáticos. Eso tiene un costo enorme y seguramente termine impactando en las comisiones bancarias”, advirtió.
El titular de La Bancaria señaló que esta medida no afecta únicamente a Tierra del Fuego, sino también a otras provincias como Salta, San Juan, Formosa, La Rioja, Santa Cruz, Bahía Blanca y La Pampa, entre otras.
En ese sentido, explicó que el uso del dinero físico ha disminuido considerablemente en los últimos años debido al avance de las transferencias, billeteras virtuales y pagos electrónicos, aunque reconoció que todavía existe una importante demanda de efectivo en la provincia.
“Hoy mucha gente se maneja con QR, transferencia o tarjeta de débito, pero también hay personas que prefieren el efectivo porque están muy endeudadas y cualquier depósito que entra a la cuenta automáticamente se lo absorben las tarjetas”, expresó.
Fernández remarcó además que la situación económica golpea de lleno a los trabajadores y aseguró que la caída del poder adquisitivo y el aumento de los costos básicos están generando una creciente preocupación social.
“Hace más de 35 años que trabajo en bancos y nunca vi una situación tan difícil como la actual. La gente está cansada, preocupada y con mucha incertidumbre”, manifestó.
Durante la entrevista también se refirió al paro bancario realizado esta semana en el Banco Central y el Banco Hipotecario, medida que —según indicó— tuvo un acatamiento cercano al 100% en todo el país.
El reclamo sindical apunta principalmente a evitar el cierre de dependencias y posibles despidos de trabajadores afectados por la reestructuración.
“Nosotros pedimos que se reabran los tesoros regionales y que no haya despidos. Hay compañeros a los que podrían trasladar de un día para otro a otra provincia y eso significa desarmar toda una vida familiar”, explicó.
Asimismo, indicó que desde el gremio continúan participando de reuniones con distintos sectores sindicales y sociales frente al contexto económico y laboral que atraviesa el país. Fernández también destacó la masiva participación en las recientes movilizaciones universitarias y consideró que el malestar social “va creciendo cada vez más”.
“El pueblo está enojado y eso se empieza a ver en las calles. Las marchas universitarias fueron multitudinarias y muchas familias participaron sin banderas políticas, simplemente porque la situación ya no da para más”, concluyó.