15/05/2026 - Edición Nº456

Provinciales

Tierra del Fuego

“Estamos haciendo un zafarrancho institucional”, afirmó Blanco

08:42 | El senador mandato cumplido y ex convencional constituyente Pablo Blanco lanzó durísimas críticas contra la Legislatura, sectores del Poder Judicial y la jueza electoral provincial, en medio de la crisis abierta por la reforma constitucional y los recientes conflictos institucionales. Aseguró que la provincia atraviesa una “degradación del funcionamiento institucional”, habló de “payasada”, “barbaridad” y “zafarrancho”, denunció intereses políticos detrás de las decisiones judiciales y afirmó que existen sectores que buscan “hacerle la vida imposible” al Gobierno para quedarse con el control político de la provincia durante una eventual transición.


por Provincia 23


El senador mandato cumplido y ex convencional constituyente Pablo Blanco expresó una durísima preocupación por el escenario institucional que atraviesa la provincia y apuntó directamente contra el funcionamiento de la Legislatura, sectores del Poder Judicial y la dirigencia política fueguina, a quienes acusó de actuar por conveniencias partidarias y personales, dejando de lado el respeto por la Constitución y las instituciones democráticas.
Durante una extensa entrevista concedida a FM Aire Libre, Blanco aseguró que “Tierra del Fuego vive un proceso de degradación institucional que ya no se limita únicamente al conflicto por la reforma constitucional, sino que alcanza a distintos ámbitos del funcionamiento del Estado”.
“Yo veo que, no solamente por este caso del tema de la reforma constitucional, sino por otros casos que se están sucediendo, me preocupa la degradación del funcionamiento institucional que se está dando en Tierra del Fuego”, afirmó.

Reforma constitucional: apoyo al debate, pero rechazo al procedimiento

Blanco aclaró que “está a favor de introducir modificaciones en la Constitución provincial y recordó su participación como convencional constituyente, aunque cuestionó severamente la forma en que se impulsó el proceso reformador”.
“Estoy a favor de que hace falta una reforma de la Constitución de Tierra del Fuego en distintos artículos”, sostuvo, aunque inmediatamente diferenció el fondo de la cuestión del procedimiento político utilizado para avanzar con la convocatoria.
Según explicó, desde el mismo momento en que se sancionó la ley de necesidad de reforma, mantuvo una posición crítica porque nunca existió un consenso político e institucional amplio para avanzar en un tema de semejante trascendencia.
“Plantear una convocatoria a una reforma constitucional significa estar de acuerdo entre distintos sectores en emprender este camino y lamentablemente en Tierra del Fuego, cuando se sancionó la ley de necesidad de la reforma, se utilizó un camino completamente opuesto”, cuestionó.
En ese sentido, recordó que “la iniciativa fue aprobada sobre tablas, sin debate previo y en el marco de una Legislatura que finalizaba su mandato”.

“Llegaron a la conclusión de que contaban con los diez votos necesarios o más para llamar a una reforma constitucional y sin ningún tipo de discusión, ni siquiera en comisión, sino que, sobre tablas, en una Legislatura que terminaba su mandato, muchos de los legisladores no continuaban, aprobaron sobre tablas una reforma constitucional”, disparó.
No obstante, el dirigente radical consideró que, desde el punto de vista jurídico, la “ley cumplía con los requisitos constitucionales, ya que delegaba en el Poder Ejecutivo cuestiones operativas como la partida presupuestaria y el lugar de funcionamiento de la Convención”.
“Con eso, a mi criterio, se está cumpliendo con lo que dice el artículo de la Constitución provincial sobre la ley de convocatoria”, explicó.

Críticas a la Justicia y sospechas de intereses políticos

Blanco también apuntó contra el accionar judicial en torno al proceso de reforma constitucional y consideró que el conflicto debió resolverse mucho antes.
Recordó que la “ley fue judicializada y permaneció durante un largo tiempo sin resolución en el ámbito del Superior Tribunal, situación que, según afirmó, respondió a motivaciones políticas”.
“Algo que, a mi criterio, la Justicia debería haber analizado y resuelto rápidamente, pero hubo otros intereses políticos que tergiversaron la opinión de la Justicia en este sentido”, sostuvo.
Luego del fallo favorable a la vigencia de la ley, el ex senador defendió la “legalidad del decreto firmado por el gobernador convocando a elecciones para convencionales constituyentes”.
“Cuando el gobernador de la provincia ejerce su derecho que le otorga la ley de convocar a elecciones, la ley aprobada por la Legislatura estaba vigente, entonces, ese decreto está vigente y es legal”, enfatizó.
Incluso respaldó esa interpretación en la opinión de reconocidos constitucionalistas.
“Así lo han manifestado personas que en el tema de análisis constitucional son muy versadas, como el constitucionalista Daniel Sabsay o Antonio María Hernández”, afirmó, destacando especialmente la trayectoria del primero como presidente del Foro de Constitucionalistas Argentinos.
Para Blanco, el hecho de que posteriormente la Legislatura haya aprobado la derogación de la norma constituye una muestra de improvisación y desorden institucional.
“No puede ser que una Legislatura que dice ‘estamos de acuerdo para reformar la Constitución’, después venga dos años después y diga ‘ahora no estamos de acuerdo’, porque realmente es una payasada, es una chiquilinada”, lanzó.
Y agregó que “es una más de las cosas que están sucediendo institucionalmente en Tierra del Fuego”.

La jueza electoral, en el centro de las críticas

Uno de los capítulos más explosivos de la entrevista estuvo dirigido a la actuación de la jueza electoral provincial, a quien acusó directamente de no cumplir con sus obligaciones funcionales.

“Creo que está incumpliendo con sus funciones, incumpliendo con sus deberes de funcionaria”, afirmó.
Según Blanco, la “magistrada no tiene motivos legales para frenar el proceso electoral mientras la ley y el decreto de convocatoria continúan vigentes”.
“La obligación que tiene es continuar con el proceso”, remarcó.
En esa línea, rechazó que “la jueza haya consultado al fiscal de Estado y sugirió que detrás de sus decisiones existen motivaciones políticas”.
“Me parece que acá hay otros intereses políticos en el medio que están haciendo que la jueza electoral no cumpla con su función”, expresó.
Incluso fue más allá y dejó una acusación de enorme gravedad política al insinuar que la magistrada estaría “devolviendo favores”.
“Es mi opinión personal y me hago responsable de lo que digo, está devolviendo favores de haber llegado al lugar donde llegó”, disparó.
Blanco insistió en que “la situación institucional de la provincia se volvió insostenible y aseguró sentirse “sumamente molesto” con el accionar de los distintos poderes del Estado”.
“A menos de 40 años de ser provincia, la verdad que estamos haciendo zafarranchos, estamos haciendo tropelías”, afirmó.

El conflicto por los jueces y un Poder Judicial “pata para arriba”

Otro de los ejes de la entrevista estuvo centrado en el conflicto desatado por la designación de magistrados y el reciente accionar del Superior Tribunal de Justicia respecto de una jueza propuesta por el Consejo de la Magistratura.
Blanco calificó el episodio como un “hecho inédito y extremadamente grave desde el punto de vista institucional”.
“Es la primera vez en más de 30 años vigente la Constitución en Tierra del Fuego que el Superior Tribunal de Justicia se pone a analizar la calidad de un juez elegido por el Consejo de la Magistratura”, señaló.
Y recordó que “el Consejo es el órgano constitucionalmente facultado para proponer las designaciones judiciales”.
“Acá en Tierra del Fuego está todo pata para arriba”, sentenció.
Para el dirigente radical, la intervención del Superior Tribunal representa otra señal del deterioro institucional de la provincia.
“Me parece que estamos haciendo algo que somos el hazmerreír del país”, afirmó.

“Quieren hacerle la vida imposible al Gobierno”

En el tramo más duro de la entrevista, Blanco vinculó la crisis institucional con una disputa de poder que, según denunció, busca “desestabilizar al Gobierno provincial”.
“No me cabe ninguna duda de que acá lo que se está buscando es un golpe institucional para que la Legislatura, a través de alguna artimaña, se haga cargo del poder de la provincia”, afirmó.
Según su visión, existen sectores políticos y judiciales que pretenden aprovechar la debilidad del Ejecutivo para provocar una crisis de gobernabilidad y controlar la transición política.

“Quieren echar al gobierno que legítimamente, me guste o no, eligió la gente de Tierra del Fuego, hacerle la vida imposible para que se vaya”, denunció.
Y agregó una frase aún más contundente, al sostener que “ellos quieren poder manejar esa transición que le puede dar cuatro, cinco o seis meses para terminar de hacer sus fechorías”.
Blanco aseguró que “detrás de muchas decisiones recientes existen rupturas de alianzas políticas y disputas entre antiguos socios del poder”.
“Algunos hacen sociedades circunstanciales de acuerdo a su beneficio particular y político partidario, cuando no les conviene la sociedad, la rompen y hacen este tipo de zafarranchos”, sostuvo.

Cuestionamientos a la “manipulación comunicacional”

El ex senador también cuestionó lo que definió como operaciones políticas y comunicacionales para instalar interpretaciones falsas en la opinión pública.
En particular, rechazó comparaciones realizadas entre la actual discusión por el goteo de fondos y conflictos institucionales pasados vinculados a la coparticipación provincial.
“Algunos mezclan peras con manzanas”, dijo.
Y apuntó directamente contra dirigentes y sectores que, según afirmó, “utilizan los medios para instalar relatos convenientes”.
“Algunos hablan porque el aire es gratis y porque les conviene y porque garpan a los medios para salir”, lanzó.

Advertencia económica y llamado a la cordura

Finalmente, Blanco advirtió que “la dirigencia política fueguina se encuentra enfrascada en peleas de poder mientras la provincia atraviesa una situación económica y social crítica que podría agravarse fuertemente durante el segundo semestre”.
“Lo que está sucediendo hoy con el empleo y con la actividad industrial no es nada de lo que va a venir a partir de junio o julio”, alertó.
Particularmente, se mostró preocupado por el futuro de la zona norte de la provincia y el impacto sobre el empleo industrial.
“Es inimaginable lo que va a suceder en la provincia de Tierra del Fuego, sobre todo en la zona norte, a partir de la segunda mitad del año”, señaló.
Y concluyó con un pedido de racionalidad política para evitar que la crisis institucional termine profundizando aún más el deterioro económico y social.
“En lugar de estar sentándose todos los sectores que necesitan sacar la provincia adelante para ver de qué manera se ponen de acuerdo, están jugando con estas chicanas políticas a ver quién se queda con lo poco que queda. La verdad que es lamentable lo que está sucediendo”, concluyó.