por Redacción Del Pueblo
Las declaraciones se dieron luego de una nueva reunión de la Comisión del Área Aduanera Especial (CAAE), espacio donde representantes del Estado, cámaras empresariales y distintos organismos vinculados al régimen industrial analizan periódicamente la situación del sector y evalúan posibles medidas para sostener la actividad.
En diálogo con FM del Pueblo, Man reconoció que el contexto actual es extremadamente complejo y aseguró que, por el momento, no aparecen señales concretas de recuperación económica que permitan proyectar una mejora para las industrias radicadas en la provincia.
“Es difícil hoy ver señales que nos indiquen que algo va a mejorar. La capacidad instalada sigue bajando, vemos pérdida de puestos de trabajo e incertidumbre permanente. No sabemos si hay alguna medida nacional que vaya a contrarrestar esto y, sinceramente, creemos que no”, expresó.
La funcionaria explicó que, pese al panorama adverso, tanto el Gobierno provincial como las empresas continúan realizando esfuerzos para sostener el régimen industrial y preservar la producción.
“El esfuerzo nunca lo vamos a dejar de hacer. Hay que seguir apostando a la industria y trabajando para que las empresas que están radicadas en Tierra del Fuego puedan tener continuidad”, afirmó.
En ese sentido, destacó la importancia de las reuniones mensuales de la Comisión del Área Aduanera Especial, donde se abordan no sólo cuestiones administrativas vinculadas al régimen, sino también alternativas para aliviar costos y mejorar el funcionamiento operativo del sistema industrial fueguino.
“Seguimos trabajando de manera permanente. Por un lado están todos los temas administrativos relacionados con las acreditaciones de origen y la operatoria del régimen, pero también estamos evaluando modificaciones y herramientas que permitan mejorar algunas situaciones y sostener la actividad”, explicó.
No obstante, admitió que el contexto económico nacional limita enormemente cualquier posibilidad de recuperación.
“Todos vemos lo que está pasando. Todas las semanas aparecen noticias sobre caída de empleo, suspensiones, baja de producción. Es una situación muy compleja que probablemente no se veía desde hace décadas”, sostuvo.
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue el fuerte impacto que está teniendo la caída del consumo interno sobre la producción fueguina. Según indicó Man, las fábricas acumulan productos terminados que no logran venderse y eso obliga a reducir turnos, paralizar líneas y frenar inversiones.
“Hoy vemos empresas que tienen stock acumulado y producto terminado que no se vende. Esa es la realidad. Antes había distintos productos y mix estacionales que permitían sostener la producción durante todo el año. Ahora eso prácticamente desapareció”, detalló.
Sin embargo, aseguró que el problema no se limita únicamente a la baja del consumo, sino que se agravó fuertemente con la apertura importadora impulsada por el Gobierno nacional.
“La apertura de importaciones destruyó gran parte de la industria textil y golpeó también a la electrónica. Entraron productos a precios imposibles de competir”, afirmó.
La secretaria relató incluso una experiencia personal durante un viaje reciente a Buenos Aires, donde observó comercios con mercadería importada a precios extremadamente bajos.
“Entré a una tienda enorme que vendía desde muebles hasta ropa y textiles. Los precios eran increíbles. Veías un suéter de lana a cinco mil pesos. No hay manera de entender esos costos ni de competir contra países como China, India o Pakistán, que tienen otras escalas y otros costos productivos”, señaló.
Para Man, el problema es que la industria nacional quedó expuesta a competir en condiciones completamente desiguales.
“Realmente es muy difícil para las empresas locales sostener ese nivel de competencia. La combinación entre caída del consumo y apertura importadora generó un escenario muy delicado”, sostuvo.
Durante la entrevista, la funcionaria hizo referencia a datos recientes que reflejan el derrumbe del sector textil a nivel nacional y provincial.
“Leí un informe que hablaba de una caída interanual cercana al 23% en marzo para la industria textil, y además el sector está más de un 50% por debajo del pico de actividad que había tenido en 2016”, explicó.
Según indicó, esa situación también repercute sobre otros sectores industriales de Tierra del Fuego, particularmente el metalmecánico y el electrónico, donde las fábricas comenzaron a reducir producción y empleo.
“Estamos viendo una caída sostenida del empleo formal desde hace meses. Eso es realmente preocupante porque después aparece la informalidad y en una provincia como la nuestra eso tiene un impacto muy fuerte”, expresó.
Uno de los aspectos que más inquieta al Gobierno provincial es el impacto social de la crisis industrial. Man remarcó que Tierra del Fuego depende fuertemente de la actividad fabril y que la pérdida de empleo tiene consecuencias directas sobre toda la economía provincial.
“Somos una provincia pequeña y prácticamente no tenemos otra fuente de trabajo de la magnitud que tiene la industria. Cuando se cae el empleo industrial, el impacto se siente inmediatamente”, advirtió.
Además, reconoció que existe un clima de fuerte angustia entre los trabajadores y los gremios.
“Entendemos perfectamente la preocupación y la angustia que están viviendo los trabajadores. Son ellos los que están siendo afectados directamente por la pérdida del empleo”, señaló.
En ese marco, confirmó que el Gobierno provincial mantiene diálogo permanente con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y otros sindicatos industriales, aunque aclaró que las negociaciones salariales y paritarias corresponden principalmente al ámbito entre empresas y gremios.
“Hay discusiones y tensiones, porque es lógico en una situación tan crítica. Pero entendemos que el reclamo de los trabajadores es genuino y absolutamente real”, afirmó.
Alejandra Man también planteó que la industria fueguina enfrenta un desafío estructural mucho más profundo, relacionado con los cambios en el consumo y en el modelo económico nacional.
“Hoy fabricamos televisores, celulares, aire acondicionado, pero cada vez alcanza menos. La lógica cambió y las formas de consumo también cambiaron”, explicó.
En ese sentido, indicó que las empresas comenzaron a evaluar alternativas para reconvertirse o incorporar nuevos productos, aunque admitió que el escenario general de la industria argentina tampoco ofrece demasiadas oportunidades.
“Hay empresas pensando qué productos podrían fabricar aprovechando la capacidad instalada y el conocimiento que existe en Tierra del Fuego. Pero toda la industria nacional está golpeada. Incluso sectores como el automotriz atraviesan una situación muy frágil”, sostuvo.
Consultada sobre la posibilidad de que algunas empresas orienten inversiones hacia actividades extractivas o vinculadas a recursos naturales, la funcionaria aclaró que no tiene información concreta sobre reconversiones de ese tipo dentro del sector industrial fueguino.
“Lo que sí vemos es que las empresas todavía están tratando de sostener la producción y analizar nuevas posibilidades dentro de la industria”, afirmó.
Finalmente, Man confirmó que las cámaras industriales fueguinas trabajan junto al Gobierno provincial en una agenda de propuestas destinadas al Gobierno nacional.
Según explicó, participan activamente CAFIN, AFARTE y la Unión Industrial Fueguina, que presentaron distintas iniciativas para mejorar la competitividad y reducir costos del sector.
“Estamos analizando propuestas estructurales vinculadas al régimen industrial, pero también cuestiones más operativas, como simplificar trámites administrativos y reducir cargas que hoy generan costos innecesarios”, detalló.
Sin embargo, reconoció que existe incertidumbre respecto a la respuesta que pueda dar Nación frente a esos planteos.
“Hoy estamos haciendo esfuerzos, generando ideas y propuestas concretas, pero todavía no sabemos cómo el Gobierno nacional va a atender estos pedidos”, concluyó.