La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, visitó ayer la Catedral de la ciudad de Rosario, para participar en una misa en conmemoración de un nuevo aniversario del fallecimiento de su padre, Eduardo Villarruel, militar veterano de Malvinas que murió en 2020 por complicaciones derivadas del Covid-19.
En esta visita fue abordada por distintos medios periodísticos quienes le preguntaron acerca de la interna vivida en la Libertad Avanza como así también al respecto de la situación patrimonial del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y la investigación que lleva adelante la Justicia por presunto enriquecimiento ilícito.
Como respuestas, primero, la vicemandataria se desmarcó de las disputas partidarias. “Yo no participo de ninguna pelea, desarrollo mi labor en el Senado de la Nación y las explicaciones las tiene que dar el Presidente, su hermana o el resto de las personas que estén mencionadas. Yo no tengo nada más que decir que hablar por mis hechos, que son dirigir el Senado de la Nación y ahorrar el dinero de los argentinos”, sostuvo.
Y ante las críticas recibidas desde diversos espacios de LLA y la consulta por la situación de Manuel Adorni, Villarruel respondió. “Yo me mantengo siempre con mucho respeto hacia la sociedad y hacia todos los sectores. Si a mí me lo llegaran a faltar, igualmente no voy a responder con faltas de respeto. Siempre creo que la convivencia en sociedad debe ser basada en el respeto, así que de eso tienen que preguntarle a Adorni”, intentó evitar la cuestión puntual del jefe de Gabinete.
Pero ante la repregunta “¿qué piensa de Adorni?, contestó: “No sé, que estamos esperando todos la declaración jurada de Adorni” y evitó responder si él tendría que renunciar a su cargo.