por Redacción Del Pueblo
El Hospital Regional Río Grande comenzó a incorporar donantes voluntarios al Registro Nacional de Donantes de Médula Ósea, una iniciativa impulsada desde el servicio de hemoterapia que busca ampliar las posibilidades de compatibilidad para pacientes que necesitan un trasplante de células madre hematopoyéticas.
La noticia generó interés en la comunidad debido a que tradicionalmente el área de hemoterapia del hospital realizaba campañas de donación de sangre, pero ahora también avanza con la incorporación de potenciales donantes de médula ósea. En ese marco, la licenciada en hemoterapia Patricia Saldivia brindó detalles sobre cómo funciona el sistema y cuáles son los requisitos para formar parte del registro.
“Para ser donante de médula ósea los requisitos básicos son tener entre 18 y 40 años, estar en buen estado de salud, no haber padecido enfermedades infecciosas, hepáticas o cardiovasculares y pesar más de 50 kilos”, explicó.
La profesional aclaró que el procedimiento inicial está directamente relacionado con la donación de sangre. “En el momento en que la persona dona sangre se toma una muestra extra que se envía a Buenos Aires para realizar el mapa genético. Ese estudio es el que después se compara constantemente con el registro nacional y también con el registro mundial para detectar posibles compatibilidades con pacientes que necesiten un trasplante”, indicó.
Según explicó Saldivia, el sistema funciona a través del Registro Nacional de Células Progenitoras Hematopoyéticas administrado por el INCUCAI. Cuando aparece un paciente que requiere un trasplante, primero se buscan compatibilidades dentro del grupo familiar y, en caso de no encontrarse, se recurre al registro nacional e internacional.
“La compatibilidad es muy difícil porque el porcentaje es mínimo, pero no es imposible. Por eso es tan importante que cada vez haya más personas inscriptas, porque eso aumenta las posibilidades de encontrar un donante compatible para alguien que lo necesita”, sostuvo.
Uno de los puntos sobre los que más hizo hincapié la especialista fue en derribar los temores y mitos que existen alrededor de la donación de médula ósea. “Mucha gente cree que se toca la columna vertebral y eso genera miedo. Pero la extracción no se realiza en la columna, sino en el hueso de la cadera. Son cosas completamente diferentes y es fundamental informar correctamente para que la comunidad pueda entender cómo es el procedimiento”, afirmó.
En relación con la donación propiamente dicha, Saldivia explicó que existen dos métodos posibles para la extracción de células madre. El primero es una intervención quirúrgica bajo anestesia general mediante una punción en la cresta ilíaca, mientras que el segundo, actualmente el más utilizado, es la aféresis.
“La aféresis consiste en separar únicamente las células progenitoras de médula ósea que se necesitan. El resto de los componentes sanguíneos, como glóbulos rojos, plasma y plaquetas, vuelven nuevamente al organismo del donante”, detalló.
Asimismo, señaló que todo el proceso de extracción se realiza en Buenos Aires debido a que en Tierra del Fuego todavía no existe la complejidad médica necesaria para desarrollar este tipo de procedimientos. “Cuando aparece una posible compatibilidad se vuelve a contactar al donante, se realiza una segunda muestra para confirmar que sea 100% compatible y también para verificar que la persona mantenga la voluntad de donar. Eso además le da tiempo para organizar el viaje”, explicó.
Sobre la recuperación, indicó que suele ser favorable en la mayoría de los casos. “La intervención quirúrgica dura aproximadamente una hora y media y la donación por aféresis entre dos y tres horas, dependiendo mucho del estado venoso del donante. Generalmente la recuperación es buena”, señaló.
No obstante, aclaró que, como ocurre con cualquier procedimiento médico, pueden existir riesgos o efectos adversos. “Cada organismo responde de manera distinta. Por eso en el momento de la donación se explican todas las posibilidades, los potenciales riesgos y también los beneficios que tiene estar inscripto en el registro”, expresó.
La licenciada destacó además que muchas de las enfermedades que requieren trasplante afectan a niños y jóvenes. “La mayoría de los pacientes que necesitan médula ósea padecen leucemia o enfermedades muy raras de la sangre. Hay chicos que llegan a necesitar un trasplante y muchas veces su única posibilidad es encontrar a alguien compatible que haya decidido registrarse como donante”, manifestó.
En ese contexto, remarcó la importancia de seguir fortaleciendo las campañas de concientización. “En la provincia ya hubo pacientes que necesitaron trasplantes y sería muy positivo poder contar con más posibilidades de compatibilidad desde Tierra del Fuego”, indicó.
Desde el inicio de la inscripción de voluntarios en mayo, el Hospital Regional Río Grande ya registró a nueve donantes potenciales. “La respuesta más positiva la estamos viendo en la gente joven. Los chicos toman conciencia rápidamente y entienden la responsabilidad que implica inscribirse”, destacó Saldivia.
Finalmente, la profesional insistió en que registrarse como donante no significa que necesariamente la persona vaya a ser convocada, aunque sí representa una oportunidad concreta de salvar una vida. “Puede pasar que nunca te llamen o que una sola vez en la vida seas compatible con alguien. Pero para esa persona puede ser la única posibilidad de seguir viviendo”, concluyó.