por Redacción Del Pueblo
Las declaraciones surgieron luego de que distintos medios publicaran informes donde se señalaba que Tierra del Fuego figura entre las provincias con peor desempeño en materia de construcción y empleo. Para Ramírez, esos datos llegan “tarde” porque la caída de la actividad comenzó hace más de un año y medio.
“El obrero de la construcción está parado desde que empezó este gobierno. A los dos meses de asumir ya nos habíamos quedado sin obra y después definitivamente se terminó todo. Lo que publican ahora es una información atrasadísima porque esto viene pasando hace muchísimo tiempo”, sostuvo.
El dirigente explicó que actualmente no existen obras públicas importantes en la provincia y que las pocas tareas privadas que continúan activas son de muy baja escala. Según indicó, el porcentaje de trabajadores ocupados dentro del gremio ronda apenas el 10%.
“No tenemos una obra que tenga 15 personas trabajando. Las empresas chicas tienen cuatro o cinco obreros. En Río Grande no tenemos nada y en Ushuaia hay algunas obras particulares, pero muy pocas. Estamos totalmente parados”, remarcó.
Ramírez señaló que el único proyecto de cierta magnitud en marcha es la obra de la usina de Ushuaia, financiada con fondos chinos, donde actualmente trabajan alrededor de 15 operarios. Sin embargo, advirtió que incluso esa obra podría detenerse con la llegada de las bajas temperaturas y la veda invernal.
“La obra más grande que tenemos en toda la provincia es esa y ahora con este invierno creo que en cualquier momento para. La verdad es que estamos muy mal”, expresó.
En relación con los informes publicados sobre empleo en la construcción, el titular de la UOCRA fueguina cuestionó la utilización de estadísticas que, según dijo, no reflejan la situación real del sector. “Hablan de febrero y dicen que había más de mil trabajadores ocupados, pero eso no era así. Nosotros recorremos permanentemente y sabemos perfectamente cómo está la actividad”, afirmó.
Incluso deslizó cierta sorpresa respecto de la publicación de esos datos. “No sé por qué sale esa información ahora. Capaz no tenían nada para poner y la sacaron. Nosotros estamos continuamente viendo lo que pasa y la situación es crítica desde hace mucho tiempo”, indicó.
Consultado sobre la adhesión de Tierra del Fuego al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), Ramírez aseguró que hasta el momento no se registró ningún beneficio concreto para los trabajadores de la construcción, aunque reconoció que el Gobierno provincial mantiene gestiones y conversaciones para intentar generar nuevos proyectos.
“Yo veo que el Gobierno provincial está haciendo todo lo posible para que arranquemos. Están buscando alternativas, viendo qué se puede hacer tanto en Ushuaia como en Río Grande. Hay conversaciones por algunas obras industriales y algunas naves, pero todavía no hay nada confirmado”, señaló.
Entre esas posibilidades mencionó la eventual construcción de instalaciones vinculadas a Tecnomyl, lo que podría generar entre 30 y 40 puestos de trabajo, aunque aclaró que todavía no existen definiciones concretas sobre fechas ni contrataciones.
“Por ahora son solamente posibilidades. Nadie sabe cuándo arrancaría ni cómo sería. Nosotros estamos esperando que alguien diga algo concreto”, manifestó.
Ramírez también fue consultado por los anuncios relacionados con Terra Ignis y otros proyectos hidrocarburíferos que se presentaron en los últimos meses. Allí volvió a mostrarse prudente y marcó que hasta ahora todo quedó en reuniones y promesas.
“Yo participé de reuniones cuando vinieron empresarios y hubo muchos anuncios, pero hasta ahora no empezó nada. Hasta que no veamos máquinas trabajando, no vamos a creer nada”, afirmó.
En otro tramo de la entrevista, el dirigente sindical explicó que muchos trabajadores comenzaron a evaluar la posibilidad de abandonar la provincia ante la falta de perspectivas laborales, mientras otros continúan esperando una eventual reactivación de la obra pública o privada.
“La gente ya no sabe qué hacer. Algunos se van y otros se quedan con la esperanza de que aparezca algo. Pero la realidad es que no hay horizonte”, sostuvo.
Asimismo, señaló que la situación nacional impacta de lleno sobre todas las provincias y recordó que la paralización de obras viales y de infraestructura se replica en gran parte del país. Sobre el caso de Santa Cruz, provincia que mostró cierta recuperación en indicadores de empleo, explicó que se debe principalmente a la reactivación de las represas hidroeléctricas impulsadas nuevamente con financiamiento chino.
“Santa Cruz tiene movimiento porque se reactivó la represa, pero después no hay obra de rutas ni obra pública importante. En toda esta zona estamos igual”, expresó.
Ramírez reconoció además que el gremio mantiene conversaciones permanentes con el Gobierno provincial para intentar conseguir algún tipo de asistencia económica o subsidio que permita acompañar a los trabajadores durante los meses más difíciles del año. Sin embargo, admitió que el contexto económico complica cualquier posibilidad de ayuda.
“Siempre hubo alguna asistencia para pasar el invierno, pero ahora no hay plata. Nosotros tampoco vamos a salir a hacer locuras porque entendemos cómo está la situación económica. Sabemos que no hay recursos”, indicó.
En ese sentido, recordó que históricamente la Provincia fue la que acompañó al sector durante las etapas de menor actividad, mientras que el Gobierno nacional nunca aportó asistencia directa para los trabajadores de la construcción en Tierra del Fuego.
“La Provincia siempre ayudó en algún momento. Nación nunca puso un peso”, afirmó.
Finalmente, confirmó que en los próximos días podrían mantener una reunión con el gobernador Gustavo Melella para evaluar posibles alternativas frente a la crisis del sector.
“Seguimos hablando y buscando alguna solución. La semana que viene seguramente tendremos una reunión con el gobernador para ver si aparece alguna novedad o alguna posibilidad de trabajo para los compañeros”, concluyó.