por Red 23 Noticias
Luego de varias semanas de preocupación e incertidumbre por la posible relación entre Ushuaia y los casos de hantavirus detectados en turistas extranjeros, el Ministerio de Salud de Tierra del Fuego confirmó que los primeros resultados de los trabajos de campo refuerzan la hipótesis de que el origen del contagio no estuvo en la provincia.
El director de Epidemiología provincial, Juan Petrina, explicó que durante los últimos días se llevó adelante un operativo conjunto con especialistas del Instituto Malbrán, biólogos provinciales y personal de distintas instituciones científicas y ambientales para relevar posibles reservorios del virus en distintos sectores de la capital fueguina.
“El principal reservorio y transmisor de la enfermedad podemos decir que es bastante bajo, bastante escaso”, sostuvo Petrina en referencia al ratón colilargo, principal vector asociado al hantavirus.
El funcionario también cuestionó el tratamiento mediático que tuvo el caso a nivel nacional e internacional. Según indicó, desde el inicio la posibilidad de que el contagio se hubiera producido en Ushuaia era “la menos probable”, aunque algunos informes generaron confusión y alarma.
El operativo de vigilancia incluyó tareas de trampeo y muestreo en distintos sectores del Parque Nacional Tierra del Fuego, Playa Larga y zonas cercanas al relleno sanitario. “Se trabajó en cinco lugares distintos, algunos cercanos a cursos de agua y otros más secos, para tener un panorama amplio”, detalló.
En las tareas participaron especialistas del Malbrán, biólogos de la Dirección de Biodiversidad provincial, personal del Parque Nacional Tierra del Fuego y colaboradores de la Universidad y del CADIC.
Petrina destacó además que las capturas realizadas durante el relevamiento fueron superiores a las previstas inicialmente, aunque no se detectaron ejemplares del ratón colilargo. “El Malbrán esperaba entre un 15 y un 20% de capturas y tuvimos más del 40%, pero aun así no se capturó ningún colilargo”, explicó.
En el caso del relleno sanitario, aclaró que únicamente se encontraron ratas urbanas, las cuales no están vinculadas a la transmisión del hantavirus. “No se encontró ningún roedor silvestre, solamente ratas urbanas que no tienen ningún rol en esta enfermedad”, afirmó.
El director de Epidemiología insistió además en que los tiempos epidemiológicos tampoco coinciden con la hipótesis del contagio en Ushuaia. “Estuvieron solamente dos días en la ciudad y el período de incubación no da para esta enfermedad”, señaló. Incluso indicó que publicaciones recientes muestran que algunos síntomas habrían comenzado antes de lo informado inicialmente.
Asimismo, remarcó que desde entonces no se registraron nuevos casos sospechosos en Tierra del Fuego. “No tuvimos casos posteriores ni sospechosos, entonces sería el primer y único caso de la historia de la provincia frente a un roedor que prácticamente no encontramos”, expresó.
Respecto del posible origen del brote, Petrina señaló que la hipótesis principal continúa vinculada a la pareja neerlandesa que integraba el grupo de turistas afectados. “Se cree que el origen pudo haber sido la pareja neerlandesa, que luego habría contagiado al resto”, indicó.
Los estudios definitivos continúan ahora en el Instituto Malbrán, donde se procesan las muestras obtenidas durante el operativo. Mientras tanto, desde la provincia sostienen que toda la evidencia reunida hasta el momento continúa indicando que Ushuaia fue el lugar menos probable para el origen del contagio.