En declaraciones realizadas en Río Grande, el mandatario sostuvo que la provincia necesita una actualización de su Carta Magna y cuestionó duramente a los sectores políticos que se oponen a la iniciativa.
“No hay que negar la reforma. Algunos la niegan por intereses, porque no quieren perder privilegios y otros por intereses vinculados a las elecciones de 2027, pero la provincia necesita reformarse”, expresó.
Melella insistió en que el debate constitucional no debe centrarse únicamente en la posibilidad de habilitar una nueva reelección del gobernador, sino en una serie de cambios estructurales que, según afirmó, permitirían modernizar las instituciones provinciales.
En ese sentido, planteó varios interrogantes sobre aspectos que considera necesarios revisar. “¿Queremos que haya 19 legisladores en la elección del año que viene, aumentando el gasto político? ¿Queremos que continúe la reelección indefinida de legisladores y que algunas personas ocupen esos cargos durante toda su vida? ¿Queremos seguir teniendo cargos vitalicios o que los jueces se elijan mediante acuerdos entre la política y la justicia?”, cuestionó.
El titular del Ejecutivo provincial sostuvo además que existe una fuerte resistencia de determinados sectores que, a su entender, buscan conservar espacios de poder dentro de la estructura institucional fueguina.
“Hay algunos que no quieren dejar el poder en la provincia y quieren seguir siendo los dueños de la provincia. Pero no son los dueños de la provincia, al menos no con nuestro gobierno. Podrán tener influencia y recursos, pero están acostumbrados a hacer lo que siempre quisieron, muchas veces a espaldas del pueblo”, afirmó.
Las declaraciones se producen en medio de una fuerte disputa política e institucional por la reforma constitucional, luego de que la Legislatura avanzara con la derogación de la norma que habilitaba el proceso electoral para elegir convencionales constituyentes.
Para Melella, la discusión de fondo tiene que ver con la necesidad de transformar instituciones que considera desactualizadas y con la posibilidad de establecer nuevas reglas de funcionamiento para los distintos poderes del Estado.
Finalmente, el gobernador también apuntó contra sectores de la oposición legislativa, a quienes acusó de utilizar el debate con fines políticos. “Ahora salen a hablar de los trabajadores y no hicieron una sola ley en favor del pueblo. No hicieron una sola ley que beneficie a los fueguinos; todo lo contrario. Jugaron siempre a ser oposición porque es lo que les conviene”, concluyó.
La continuidad del proceso de reforma constitucional dependerá ahora de las definiciones que adopte la Justicia en torno a los planteos presentados tras la derogación de la ley de convocatoria, en un escenario que promete seguir generando fuertes debates en la política fueguina.