La sentencia fue dictada en el marco de una causa por un hecho ocurrido el 1 de octubre de 2025, que tuvo como víctima a Andrés Mancillas de Tamal, y que fue considerado probado durante el debate oral y público desarrollado en el Distrito Judicial Norte.
Según la resolución judicial, el accionar fue encuadrado como abuso de arma de fuego, de acuerdo con los artículos 12, 29, 45 y 104 del Código Penal, junto a normas del Código Procesal Penal.
El Tribunal estuvo integrado por el juez Juan José Varela (presidente) y las vocales Verónica Marchisio y Natalia Buitrago, quienes resolvieron imponer la pena de prisión efectiva junto con accesorias legales y costas del proceso.
Asimismo, el fallo ordenó la notificación a la víctima sobre los beneficios procesales que pudieran corresponderle.
Con esta decisión, el Tribunal dio por concluido el proceso judicial iniciado a partir de la investigación del hecho ocurrido en 2025.