por Redacción Del Pueblo
Se profundiza la polémica en Tolhuin en torno al funcionamiento de las termas municipales, luego de que el Concejo Deliberante rechazara de manera unánime el decreto del Ejecutivo que había dispuesto un nuevo esquema de tarifas para el acceso al complejo durante el receso legislativo.
El concejal Matías Rodríguez se refirió al conflicto y cuestionó con firmeza la decisión del Ejecutivo municipal, al considerar que se trató de una medida unilateral, tomada sin la intervención del cuerpo deliberativo ni la participación de los actores vinculados al turismo local.
En declaraciones a FM del Pueblo, el edil explicó que el decreto fue dictado bajo un mecanismo de excepción previsto en la normativa municipal, pero advirtió que su aplicación generó un fuerte rechazo institucional. Según indicó, los cinco concejales de la ciudad firmaron una resolución conjunta en la que no solo rechazan la medida, sino que además solicitan formalmente que el Ejecutivo presente un nuevo proyecto para su tratamiento en el Concejo.
Rodríguez sostuvo que el principal cuestionamiento no pasa únicamente por el valor de las tarifas, sino por la forma en la que se tomó la decisión. “Se avanzó sin una estrategia clara, sin planificación y sin el debate que corresponde en un tema tan sensible como el uso de un recurso público”, expresó.
En ese sentido, remarcó que el Concejo Deliberante no busca impedir el funcionamiento de las termas, sino ordenar su regulación bajo un esquema consensuado que contemple tanto la sustentabilidad económica como el acceso de los vecinos y el desarrollo turístico de la zona.
Uno de los puntos más críticos señalados por el edil fue la implementación de medidas como el cobro de estacionamiento y el sistema de ingreso, que —según planteó— no fueron discutidos previamente y generaron confusión y malestar en la comunidad. También cuestionó que no se haya previsto una instancia de trabajo conjunto con la Cámara de Turismo ni con técnicos especializados del sector.
“Este tipo de decisiones requieren planificación, discusión y acuerdos amplios. No se puede administrar un recurso público de esta manera”, afirmó Rodríguez, al tiempo que insistió en que el decreto fue interpretado como una imposición más que como una política pública consensuada.
El concejal también hizo referencia al contexto económico del complejo termal y señaló que, si bien la recaudación puede representar un ingreso para el municipio, los costos operativos —especialmente en materia de seguridad— impactan significativamente en el balance general del sistema. En ese marco, planteó la necesidad de revisar integralmente el modelo de gestión.
Asimismo, advirtió que la situación no es nueva y que el debate sobre las termas viene arrastrando discusiones vinculadas a su administración, su infraestructura y su proyección turística. En su análisis, sostuvo que actualmente el complejo funciona con limitaciones estructurales y sin inversiones significativas que acompañen su crecimiento.
Rodríguez también puso en duda el alcance del proyecto actual en términos turísticos, al señalar que el espacio cuenta con infraestructura acotada en comparación con otros destinos termales del país, lo que obliga —según su postura— a repensar el modelo de desarrollo antes de definir políticas tarifarias.
En otro tramo de la entrevista, el edil insistió en que el conflicto institucional no debe interpretarse como una disputa política entre poderes, sino como una diferencia de criterios sobre la gestión de un recurso estratégico para la ciudad. “No es una pelea entre el Ejecutivo y el Concejo, es una discusión sobre cómo se hacen las cosas y con qué planificación”, sostuvo.
Finalmente, reiteró el pedido para que el Ejecutivo municipal eleve una nueva propuesta formal que permita abrir una instancia de debate más amplia, con participación de todos los sectores involucrados. “El objetivo no es frenar nada, sino garantizar que las decisiones se tomen de manera transparente, consensuada y con una visión a largo plazo”, concluyó.