El programa busca transformar estos espacios de uso cotidiano en soportes culturales y educativos para fortalecer el sentido de pertenencia territorial.
Según la normativa, las obras deberán abordar temáticas fundamentales como pueblos originarios, soberanía de las Islas Malvinas, industrialización fueguina, biodiversidad y eventos deportivos emblemáticos como el Gran Premio de la Hermandad y la Vuelta a la Tierra del Fuego.
El impacto social de la medida se centra en la participación ciudadana activa, ya que instituciones educativas, talleres municipales y asociaciones civiles, entre otros, podrán diseñar y ejecutar las obras. Además, la comunidad tendrá un rol decisivo al elegir los diseños finales a través de votaciones abiertas, garantizando que las intervenciones tengan una real representación territorial.
Para asegurar la durabilidad del proyecto, el Municipio aplicará recubrimientos anti-bandálicos y establecerá un plan de restauración cada tres años. Asimismo, se contempla la colaboración del sector privado, permitiendo que comercios locales y cámaras empresariales auspicien las intervenciones, promoviendo así un compromiso conjunto entre el tejido económico y la construcción de identidad comunitaria.