PROYECTO DE RESOLUCIÓN
La Cámara de Diputados de la Nación Argentina…
RESUELVE:
Declarar de interés nacional el desarrollo, promoción y fortalecimiento del deporte invernal
en el territorio de la República Argentina, en particular en las provincias de la región
patagónica y austral. A tal efecto, la Honorable Cámara de Diputados de la Nación
considera necesario instar al Poder Ejecutivo Nacional, a través de los organismos
competentes, a:
1. Reconocer al deporte invernal como actividad de relevancia para:
a) La afirmación de la soberanía territorial en regiones de baja densidad poblacional;
b) El desarrollo económico regional, en especial a través del turismo deportivo;
c) La generación de empleo directo e indirecto;
d) La promoción de hábitos saludables y la inclusión social;
e) El posicionamiento internacional de la República Argentina en disciplinas
deportivas de invierno.
2. Diseñar e implementar un Plan Nacional de Desarrollo del Deporte Invernal;
3. Promover la inversión en infraestructura deportiva en regiones australes;
4. Garantizar el acceso equitativo a programas de formación y alto rendimiento para
atletas de dichas regiones;
5. Fomentar la articulación entre deporte, turismo y producción local.
FUNDAMENTOS
Señor Presidente:
El desarrollo del deporte invernal en la República Argentina constituye una oportunidad
estratégica de carácter multidimensional que excede ampliamente el ámbito estrictamente
deportivo, proyectándose como una herramienta clave para el fortalecimiento de la
soberanía territorial, la promoción del desarrollo económico regional, la consolidación del
arraigo poblacional y la profundización del federalismo real.
En un país con una vasta extensión territorial y marcadas asimetrías regionales, las políticas
públicas deben necesariamente contemplar las particularidades geográficas, climáticas y
demográficas de cada región. En este sentido, las provincias australes —y en particular
Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur— poseen condiciones naturales
excepcionales para el desarrollo de disciplinas deportivas invernales, comparables con los
principales destinos internacionales. Sin embargo, estas ventajas comparativas no han sido
acompañadas por una política pública nacional sostenida, integral y planificada que permita
transformar ese potencial en desarrollo efectivo.
La promoción del deporte invernal adquiere así una dimensión estratégica en términos de
soberanía. La presencia activa del Estado nacional en territorios de baja densidad
poblacional, a través de políticas que fomenten el desarrollo humano, la actividad
económica y la ocupación territorial, constituye un elemento central para la consolidación
de la presencia argentina en regiones geopolíticamente sensibles. En este marco, el
deporte no debe ser concebido como un aspecto accesorio, sino como un vector de
integración, identidad y proyección nacional.
Asimismo, el deporte invernal presenta un enorme potencial como motor de desarrollo
económico regional. Su articulación con el turismo permite extender temporadas,
diversificar la matriz productiva y generar empleo genuino en sectores vinculados a
servicios, infraestructura, comercio y producción local. La experiencia internacional
demuestra que las economías regionales que han apostado al desarrollo de deportes de
invierno han logrado posicionarse como destinos de alto valor agregado, con impacto
directo en la generación de divisas y en la dinamización de sus economías locales.
En el caso argentino, este potencial se encuentra subexplotado. La falta de infraestructura
adecuada, la ausencia de programas específicos de financiamiento, las limitaciones en el
acceso al equipamiento y los altos costos logísticos constituyen barreras estructurales que
impiden el desarrollo pleno del sector. Estas dificultades se ven agravadas en las regiones
australes, donde las condiciones climáticas imponen mayores exigencias en términos de
inversión y sostenimiento.
Por otra parte, resulta imprescindible abordar las profundas desigualdades territoriales en
el acceso al deporte y al alto rendimiento. Los deportistas del interior del país, y
especialmente aquellos que residen en zonas alejadas de los principales centros de
entrenamiento, enfrentan desventajas estructurales vinculadas a los costos de traslado, la
falta de infraestructura y la limitada disponibilidad de programas de formación. Esta
situación configura un escenario de inequidad que contradice el principio de igualdad de
oportunidades y limita el desarrollo del talento deportivo en todo el territorio nacional.
En este contexto, la promoción del deporte invernal se presenta también como una
herramienta para fortalecer el arraigo poblacional. La generación de oportunidades
deportivas, laborales y de desarrollo personal en las regiones australes contribuye a fijar
población, evitar procesos de migración interna y consolidar comunidades en territorios
estratégicos. Se trata, en definitiva, de una política que articula dimensiones sociales,
económicas y geopolíticas en una misma línea de acción.
Asimismo, el impulso al deporte invernal permite proyectar a la Argentina en el escenario
internacional, diversificando su presencia en competencias deportivas y fortaleciendo su
posicionamiento en disciplinas donde actualmente tiene una participación limitada. Esto no
solo tiene impacto en términos deportivos, sino también en la construcción de imagen país
y en la promoción del turismo internacional.
Por todo lo expuesto, resulta necesario que el Estado nacional asuma un rol activo en la
promoción del deporte invernal, reconociendo su carácter estratégico y avanzando en el
diseño de políticas públicas que permitan desarrollar plenamente su potencial.
En virtud de las consideraciones precedentes, solicitamos la aprobación del presente
proyecto.