por Redacción Del Pueblo
En una fecha cargada de simbolismo para Tierra del Fuego y para la Argentina, el secretario de Malvinas y Asuntos Internacionales de la provincia, Andrés Dachary, llamó a fortalecer la defensa de la soberanía nacional sobre las Islas Malvinas y advirtió sobre la necesidad de construir políticas de Estado duraderas que trasciendan los gobiernos de turno.
Las declaraciones fueron realizadas en el marco del 10 de junio, Día de la Afirmación de los Derechos Argentinos sobre las Islas Malvinas, fecha que recuerda la creación de la Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas en 1829, uno de los primeros actos soberanos de la Argentina independiente sobre el archipiélago.
“Es una fecha de un enorme peso histórico porque nos remite a una Argentina que recién comenzaba a organizarse como nación y que ya pensaba estratégicamente su territorio. En aquellos primeros años de vida institucional se creó la Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas, una decisión que demuestra la presencia efectiva de nuestro país en el Atlántico Sur”, expresó.
Para Dachary, la importancia de la fecha no reside únicamente en su valor histórico, sino también en la necesidad de mantener vigente el debate sobre la soberanía, la cuestión antártica y el futuro geopolítico del sur argentino.
“El 10 de junio es una oportunidad para reflexionar sobre Malvinas, pero también sobre la Antártida y sobre el rol estratégico que tiene Tierra del Fuego. Son discusiones que deben estar presentes permanentemente y no solamente en las fechas conmemorativas”, afirmó.
Durante la entrevista, el funcionario manifestó preocupación por la aparición de sectores políticos y referentes que ponen en duda los derechos argentinos sobre las Islas Malvinas.
Según indicó, existe una tendencia creciente a simplificar el conflicto o a reducirlo exclusivamente a la guerra de 1982, dejando de lado los fundamentos históricos y jurídicos que sostienen la posición argentina.
“Muchas veces se instala la idea de que las islas se perdieron en la guerra. Eso es incorrecto. Las propias Naciones Unidas sostuvieron después del conflicto que el resultado militar no modificó la naturaleza de la disputa de soberanía. Malvinas sigue siendo un territorio colonial y la resolución debe darse por vías pacíficas y diplomáticas”, señaló.
En ese sentido, sostuvo que el desconocimiento histórico genera confusión, especialmente entre las nuevas generaciones, y remarcó la necesidad de profundizar los procesos de malvinización en todo el país.
“Tenemos que explicar permanentemente por qué Malvinas es una causa nacional. No alcanza con recordar la guerra. Hay que enseñar la historia previa, los argumentos jurídicos, las resoluciones internacionales y la importancia estratégica de los territorios del Atlántico Sur”, manifestó.
Dachary consideró que la recuperación de la soberanía no puede depender únicamente de la Cancillería o de los gobiernos provinciales, sino que debe transformarse en una verdadera política de Estado.
“El reclamo tiene que seguir siendo diplomático, pero la estrategia debe ser multidimensional. Necesitamos una política económica que piense en Malvinas, una política científica, tecnológica, cultural y también una política de defensa acorde a la situación geopolítica que enfrenta nuestro país”, explicó.
Asimismo, sostuvo que la cuestión Malvinas no puede quedar relegada detrás de otras problemáticas coyunturales.
“Muchas veces las discusiones económicas o sociales terminan tapando cuestiones fundamentales. Pero la soberanía está en juego. Y la soberanía es uno de los bienes más importantes que puede tener una nación”, afirmó.
El funcionario también destacó el papel central que debe tener Tierra del Fuego en cualquier eventual proceso de negociación sobre las islas.
“Cualquier solución que proponga la Argentina tiene que respetar la Constitución Nacional y también la Constitución de Tierra del Fuego. La provincia es un actor imprescindible en cualquier discusión vinculada a Malvinas”, sostuvo.
Otro de los temas abordados durante la entrevista fue el proyecto impulsado por Chile para construir un túnel bajo el Estrecho de Magallanes, una iniciativa que permitiría conectar de manera permanente el territorio continental chileno con su zona austral.
Dachary explicó que el proyecto forma parte de un plan integral de infraestructura desarrollado por el Estado chileno y reconoció la importancia estratégica de la obra.
“Desde la mirada chilena no queda más que felicitar una iniciativa de estas características. Es una obra pensada para integrar una parte insular de su territorio con el continente y facilitar la conectividad de manera permanente”, señaló.
Sin embargo, sostuvo que la noticia vuelve a poner en evidencia una deuda histórica de la Argentina con Tierra del Fuego.
“Hace más de medio siglo que los fueguinos reclamamos una solución logística propia para conectarnos con el resto del país y todavía seguimos esperando. Somos la única provincia argentina que no cuenta con una alternativa propia para vincularse con el continente”, expresó.
El funcionario recordó que durante distintos gobiernos se analizaron alternativas para implementar un cruce por aguas argentinas, pero ninguna logró avanzar más allá de los estudios preliminares.
Incluso mencionó que durante la gestión de Alberto Fernández se realizó una evaluación técnica sobre la infraestructura necesaria para desarrollar un sistema de transporte marítimo propio, aunque el proyecto nunca consiguió financiamiento ni definiciones operativas.
“La pandemia demostró hasta qué punto dependemos de terceros para mantener el abastecimiento y la circulación. No se trata solamente de una cuestión económica; es una cuestión estratégica y de soberanía”, afirmó.
Además, destacó que otros territorios aislados del mundo cuentan con mecanismos de conectividad garantizados por sus respectivos Estados, mientras que Tierra del Fuego continúa dependiendo de cruces internacionales para mantener su vínculo terrestre con el continente.
En el tramo final de la entrevista, Dachary fue consultado sobre el trabajo de la comisión legislativa que investiga las responsabilidades vinculadas a la instalación del radar de Leolabs en Tolhuin.
Al respecto, señaló que considera positiva la conformación de la comisión si su objetivo es brindar certezas y tranquilidad a la población fueguina.
“Celebro que exista una comisión investigadora si eso permite aclarar definitivamente lo sucedido y cerrar un debate que ha generado mucha preocupación en la sociedad”, indicó.
No obstante, recordó que ya existieron actuaciones judiciales y administrativas sobre el caso, incluyendo intervenciones de organismos de control y dictámenes específicos sobre las autorizaciones otorgadas.
“El tema ya fue analizado por la Justicia y por la Fiscalía. Lo importante ahora es resolver definitivamente la situación, porque todavía existen recursos pendientes tanto en la provincia como en el ámbito nacional que podrían volver a poner el tema sobre la mesa”, advirtió.
Para Dachary, el principal desafío consiste en evitar que el caso vuelva a generar incertidumbre institucional.
“Está bien investigar las responsabilidades, pero también hay que concentrarse en solucionar el problema de fondo. No podemos dar por terminado un conflicto que todavía tiene cuestiones pendientes de resolución”, concluyó.
En una jornada atravesada por el recuerdo de los derechos argentinos sobre las Islas Malvinas, el mensaje del funcionario fue claro: la soberanía debe convertirse en una prioridad permanente y no quedar limitada a los actos conmemorativos. Para Dachary, la defensa de los intereses argentinos en el Atlántico Sur exige planificación, continuidad política y una mirada estratégica que involucre a todo el Estado nacional.