A través de un comunicado público, los denunciantes calificaron la medida como un nuevo acto de “cancelación” y la vincularon con lo que consideran una política de debilitamiento de la soberanía nacional. En el texto cuestionan duramente al actual director del museo, el coronel Augusto Esteban Vilgre La Madrid, y a su equipo de gestión, acusándolos de intentar borrar de la memoria institucional a una figura emblemática de la lucha por los derechos de los veteranos de guerra.
El Auditorio Orlando Gustavo Pascua había sido inaugurado con esa denominación en agosto de 2015, en reconocimiento a la trayectoria del excombatiente correntino fallecido el 10 de julio de ese mismo año. Pascua fue una de las voces más activas en la defensa de los derechos humanos dentro de la causa Malvinas y dedicó gran parte de su vida a la organización de ex soldados conscriptos y a la reivindicación de quienes participaron del conflicto bélico de 1982.
Nacido en Curuzú Cuatiá, provincia de Corrientes, Orlando Pascua impulsó la creación de centros de excombatientes, promovió investigaciones sobre las denuncias de torturas sufridas por soldados conscriptos durante la guerra y acompañó los procesos de identificación de los cuerpos sepultados en el cementerio de Darwin. También trabajó para visibilizar la participación de excombatientes pertenecientes a pueblos originarios.
Además de su militancia en la causa Malvinas, fue dirigente sindical de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), desarrollando una intensa actividad en defensa de los derechos laborales y sociales.
Pascua fundó el Instituto Malvinas para la Emancipación Nacional y Latinoamericana y coordinó la Red Compromiso Social por Malvinas. Desde el ámbito de la comunicación, dirigió la revista Generación Malvinas y condujo el programa radial “Malvinizando”, espacios desde los cuales promovió el debate sobre soberanía y memoria histórica.
Los sectores que cuestionan la decisión sostienen que, lejos de afectar el legado del excombatiente, la medida refuerza el reconocimiento a su trayectoria y compromiso. En ese sentido, afirmaron que “ningún intento de censura o cancelación podrá borrar de la memoria colectiva el aporte de quienes lucharon por mantener viva la causa Malvinas desde una perspectiva popular, democrática y de derechos humanos”.
La decisión del Museo Malvinas reavivó el debate sobre la construcción de la memoria histórica en torno a la guerra de 1982 y el lugar que ocupan los distintos protagonistas de la causa en las instituciones públicas dedicadas a preservar ese legado.