por Redacción Del Pueblo
El director de Obras Sanitarias, Alberto Ibarra, explicó que la medida fue adoptada para permitir la reparación de una cañería de antigua data que forma parte del acueducto proveniente del sector de El Tropezón. La pérdida detectada obligó a realizar una intervención urgente para evitar el desperdicio de una importante cantidad de agua potable.
"Estamos trabajando sobre una cañería muy antigua. Para poder hacer la reparación fue necesario interrumpir completamente el suministro y vaciar el acueducto. No se trata de una obra menor, porque debemos intervenir sobre una pieza específica que presenta problemas y que está generando una pérdida significativa de agua", detalló el funcionario.
Los trabajos se desarrollan en un sector ubicado detrás del supermercado Diarco, una zona donde operarios municipales trabajan desde las primeras horas de la mañana para concretar la reparación. Según indicó Ibarra, hasta el momento las tareas avanzan de acuerdo con lo previsto y no se han registrado inconvenientes que alteren el cronograma establecido.
"Todo viene desarrollándose conforme a lo programado. Ayer ya habíamos informado a la comunidad sobre esta situación para que los vecinos pudieran tomar las previsiones necesarias. La idea es concluir los trabajos alrededor del mediodía y comenzar inmediatamente con la restitución del servicio", afirmó.
Sin embargo, el director de Obras Sanitarias aclaró que la recuperación del suministro no será instantánea. Una vez finalizada la reparación será necesario restablecer la presión de manera progresiva para evitar daños en la red de distribución.
"No podemos abrir el sistema y devolver toda la presión de golpe porque eso podría generar nuevas roturas. La red necesita una recuperación gradual. Por eso, aunque terminemos al mediodía, la normalización total puede demandar entre una hora y una hora y media más", explicó.
En este sentido, señaló que durante las primeras etapas de la restitución algunos sectores de la ciudad podrían experimentar baja presión o demoras en la llegada del agua, una situación que se irá corrigiendo paulatinamente a medida que el sistema recupere sus parámetros habituales de funcionamiento.
Ibarra remarcó que este tipo de intervenciones son necesarias para garantizar la sustentabilidad del servicio y evitar pérdidas que terminan afectando a toda la comunidad.
"Estamos hablando de agua potable. Cuando se producen pérdidas de esta magnitud no podemos demorarnos. Hay que actuar rápidamente porque cada litro que se pierde representa un recurso que deja de estar disponible para los vecinos", sostuvo.
Durante la entrevista, el funcionario aprovechó para insistir en una recomendación que desde Obras Sanitarias vienen realizando desde hace años: la necesidad de que cada vivienda cuente con un tanque de reserva de agua.
Según explicó, la presencia de estos sistemas permite afrontar sin mayores complicaciones los cortes programados o eventuales interrupciones del servicio, garantizando el abastecimiento durante varias horas.
"Muchas veces un corte de estas características prácticamente no se percibe cuando la vivienda cuenta con un tanque de reserva. Por eso insistimos tanto en la importancia de instalarlo. Es una inversión que brinda seguridad y tranquilidad a las familias", señaló.
Asimismo, recordó que los establecimientos educativos, edificios públicos y numerosas instituciones de la ciudad cuentan con sistemas de almacenamiento precisamente para responder ante contingencias de este tipo.
Ibarra también hizo referencia a la necesidad de proteger las instalaciones domiciliarias frente a las bajas temperaturas que caracterizan a Río Grande, especialmente durante los meses más fríos del año.
En ese sentido, explicó que las cañerías deben colocarse a una profundidad aproximada de 1,20 metros y contar con aislamiento térmico adecuado para minimizar los riesgos de congelamiento.
"Las instalaciones deben estar preparadas para soportar las temperaturas extremas que tenemos en la ciudad. Es fundamental utilizar materiales aislantes y respetar las profundidades recomendadas para evitar problemas durante el invierno", indicó.
Respecto de los tanques de reserva, recomendó instalarlos en espacios protegidos de las bajas temperaturas y diseñar correctamente el sistema para garantizar una presión adecuada dentro de la vivienda.
Detalló además que, cuando el tanque se encuentra ubicado a nivel de planta baja, es posible incorporar una bomba presurizadora para mejorar el suministro interno. Sin embargo, aclaró que estos equipos deben colocarse después del tanque y nunca conectados directamente a la red pública.
"Está prohibido instalar bombas que tomen agua directamente de la red porque eso genera una disminución de presión para los vecinos. La forma correcta es contar con un tanque de reserva y luego colocar la bomba presurizadora para alimentar la instalación interna de la vivienda", explicó.
Finalmente, el director de Obras Sanitarias agradeció la comprensión de los vecinos frente a las molestias ocasionadas por el corte y reiteró que el objetivo principal es preservar la infraestructura y garantizar un servicio más eficiente para toda la ciudad.
"Son trabajos necesarios para mantener el sistema funcionando correctamente. Pedimos paciencia porque estamos actuando para solucionar un problema que estaba generando una importante pérdida de agua potable y que debía ser atendido cuanto antes", concluyó.