por Redacción Del Pueblo
Luego de que se confirmara un caso de triquinosis en Ushuaia, desde el Municipio de Río Grande buscaron llevar tranquilidad a la comunidad respecto del consumo de carne porcina local. El subsecretario de Desarrollo Productivo, Facundo Armas, aseguró que la ciudad cuenta con estrictos controles sanitarios y destacó que la producción local se encuentra bajo permanente supervisión.
El funcionario recordó que Río Grande posee la única planta habilitada para la faena de porcinos de toda la provincia, un aspecto que permite garantizar la calidad sanitaria de la carne que llega a los consumidores.
“Todo animal que se faena en nuestra planta municipal debe contar obligatoriamente con un análisis de triquina negativo. Ningún producto sale al mercado sin cumplir con ese requisito”, afirmó.
Armas explicó que el trabajo de control comienza mucho antes de la faena. A través del Programa de Carne Porcina Local, el Municipio realiza un acompañamiento integral a los productores de la ciudad, principalmente ubicados en la zona de la Margen Sur, donde se desarrollan controles sanitarios, seguimiento de stock de animales y monitoreos permanentes de las condiciones productivas.
“El trabajo no se limita al momento de la faena. Existe un seguimiento constante de las unidades productivas para garantizar la sanidad animal, las buenas prácticas de producción y la prevención de enfermedades que puedan afectar la salud humana”, sostuvo.
En ese sentido, remarcó que la principal recomendación para los consumidores es adquirir productos en establecimientos habilitados y verificar siempre la procedencia de la carne. “Es importante comprar en comercios que puedan garantizar la trazabilidad del producto y que cuenten con el sello correspondiente de la planta de faena municipal”, indicó.
Asimismo, el subsecretario advirtió que los riesgos sanitarios suelen estar vinculados a circuitos informales o a la faena clandestina, una problemática que históricamente ha existido en distintos puntos del país. “La comunidad debe tener la tranquilidad de que la carne producida y faenada en Río Grande cumple con todos los controles sanitarios y es apta para el consumo”, aseguró.
Actualmente, cerca de 45 productores porcinos forman parte de los programas de acompañamiento municipal. Según explicó Armas, durante los últimos años se avanzó en la modernización de las instalaciones productivas mediante capacitaciones, asistencia técnica, subsidios y programas específicos desarrollados en conjunto con organismos como el INTA.
Gracias a estas iniciativas, numerosos establecimientos incorporaron galpones cerrados, sistemas de maternidad, pisos plásticos, camas parideras y mejoras sanitarias que permitieron aumentar la productividad y reducir pérdidas durante los meses más fríos del año.
“El productor fueguino ha hecho un enorme esfuerzo para profesionalizar la actividad. Hoy existe un trabajo articulado entre el Municipio, los productores, el INTA, SENASA y distintas instituciones para garantizar una producción segura y de calidad”, destacó.
Por otra parte, Armas señaló que el Municipio mantiene un acompañamiento permanente durante el invierno mediante la provisión de pellets, recasco de lenga y viruta para calefacción y acondicionamiento de galpones, beneficiando a más de 130 productores de la ciudad.
Finalmente, el funcionario puso en valor el crecimiento del sector productivo local y destacó el compromiso de quienes continúan apostando a la producción de alimentos en Tierra del Fuego.
“Estamos en contacto permanente con los productores. Sabemos del esfuerzo que realizan todos los días y por eso acompañamos cada etapa del proceso. A pesar de las dificultades económicas y climáticas, la producción sigue creciendo y eso demuestra el potencial que tiene Río Grande para seguir fortaleciendo su soberanía alimentaria”, concluyó.