La causa judicial por el millonario robo perpetrado en la vivienda de la familia Nogar, en pleno centro de Río Grande, no llegará a juicio oral y público. Los tres acusados por el hecho acordaron las penas con la Fiscalía y la Defensoría Pública, por lo que el expediente se encamina a una resolución mediante el mecanismo de omisión de debate.
La decisión fue formalizada durante una audiencia realizada el pasado viernes ante el Tribunal de Juicio en lo Criminal. Allí, la fiscal Susana Urquiza y el defensor público Eduardo Tepedino, representante de los imputados, prestaron conformidad respecto de las condenas que deberán cumplir los acusados por el robo ocurrido la madrugada del 7 de octubre de 2025.
Para Sergio Ezequiel Tejada, conocido como “Chami” y señalado como el principal responsable del hecho, la Fiscalía solicitó una pena de tres años de prisión de cumplimiento efectivo por el delito de robo simple. Además, pidió que sea declarado reincidente debido a sus antecedentes penales vinculados a delitos contra la propiedad.
En tanto, para Brian Daniel Quinteros se requirió una condena de un año y seis meses de prisión efectiva como coautor del robo. Al igual que Tejada, también fue considerado reincidente por contar con antecedentes condenatorios previos.
Por su parte, Adelina Pérez Alvarado afrontará una pena de un año y seis meses de prisión en suspenso por el delito de encubrimiento agravado. La mujer permanece actualmente bajo el régimen de prisión domiciliaria.
Ahora será el Tribunal de Juicio el que deberá analizar el acuerdo alcanzado entre las partes y decidir si lo homologa. De hacerlo, la sentencia será dictada sin necesidad de realizar un juicio oral, instancia en la que habitualmente se exponen públicamente las pruebas y testimonios relacionados con los hechos investigados.
El caso tuvo una fuerte repercusión pública debido a la magnitud del botín sustraído. Durante la madrugada del 7 de octubre de 2025, delincuentes ingresaron a la vivienda de la familia Nogar, ubicada sobre calle Elcano al 300, a pocos metros del edificio municipal, y se apoderaron de una importante suma de dinero en dólares, euros y pesos argentinos, además de alhajas y varias armas de fuego de grueso calibre.
A partir de una intensa investigación llevada adelante por la Policía Provincial, se logró recuperar la totalidad de las armas sustraídas, aunque el dinero y gran parte de los valores robados continúan desaparecidos.
Uno de los procedimientos más importantes se concretó tras la detención de Tejada, cuando los investigadores encontraron varias de las armas dentro de un vehículo que había adquirido utilizando parte del dinero obtenido en el robo.
Entre los elementos recuperados figuraban una escopeta Remington calibre 12, un fusil Mauser calibre 308 con mira telescópica y una carabina CZ calibre 22, además de otras armas halladas en operativos previos, entre ellas dos pistolas semiautomáticas, un revólver calibre 357 y otra escopeta de repetición.
La recuperación del arsenal fue considerada un aspecto clave de la investigación, ya que existía preocupación por la posibilidad de que las armas ingresaran al circuito ilegal y fueran utilizadas en otros hechos delictivos.
Pese a los avances alcanzados en la causa y a las detenciones realizadas, el millonario botín sustraído de la vivienda de la familia Nogar aún no pudo ser recuperado.