La empresa BGH atraviesa un proceso de reorganización productiva que derivó en negociaciones entre la firma y los representantes de los trabajadores para implementar una suspensión temporal de actividades. Sin embargo, el escenario actual dista considerablemente de las primeras proyecciones que hablaban de un freno productivo de hasta 45 días.
Así lo confirmó el secretario adjunto de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Río Grande, Marcos Linares, quien explicó que las conversaciones mantenidas entre la empresa y el cuerpo de delegados permitieron reducir progresivamente los plazos previstos para la interrupción de tareas.
“Se habló inicialmente de 45 días, luego de 30, y hoy estamos discutiendo una suspensión de entre siete y diez días como máximo”, indicó el dirigente sindical, remarcando además que el acuerdo contempla el pago del 100 por ciento de los haberes de los trabajadores alcanzados por la medida.
Linares señaló que la decisión responde principalmente a una disminución en la demanda de productos electrónicos y a la acumulación de stock, particularmente en el segmento de televisores. Según explicó, las expectativas comerciales que existían para este año no lograron materializarse en los niveles previstos, generando un excedente de producción que obligó a revisar la planificación industrial.
“El problema principal es el sobrestock que tienen las empresas. La caída del consumo se viene sintiendo desde hace varios meses y eso repercute directamente en los niveles de producción”, sostuvo.
El referente de la UOM destacó que la negociación se desarrolló en el marco de asambleas con los trabajadores, quienes otorgaron mandato a los delegados para buscar alternativas que permitieran sostener los puestos laborales y preservar los ingresos de las familias metalúrgicas.
Asimismo, advirtió que la situación de BGH no es un caso aislado, sino que refleja las dificultades que atraviesa gran parte de la industria electrónica fueguina. En ese contexto, manifestó preocupación por distintos factores que generan incertidumbre en el sector, entre ellos la posible modificación de medidas de protección comercial y cambios técnicos vinculados a los procesos de fabricación.
Linares mencionó especialmente la inquietud existente en torno a la continuidad de medidas antidumping que protegen a la industria nacional frente a productos importados, así como eventuales modificaciones en los componentes utilizados en equipos de aire acondicionado y otros productos electrónicos.
Finalmente, el dirigente sindical consideró que el panorama industrial de Tierra del Fuego continúa condicionado por la retracción del mercado interno y las políticas económicas nacionales, factores que afectan directamente la actividad de las fábricas radicadas en la provincia.
Pese a este escenario, destacó que la reducción del plazo de suspensión inicialmente previsto representa una señal positiva para los trabajadores de BGH, ya que permite sostener la actividad y minimizar el impacto económico sobre las familias metalúrgicas.