20/06/2026 - Edición Nº492

Nacionales

Asi van a vender la Patagonia

11:24 | El Congreso votará una "Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada" que contiene una manzana envenenada a pedido de los grandes terratenientes extranjeros.



El Gobierno de Javier Milei tiene un plan. Vender la Patagonia. La Patagonia, el noroeste argentino, los glaciares, los lagos, los ríos, los yacimientos de minerales, y todo aquello que tenga valor. Cuando digo vender, estoy siendo algo generoso. Lo quiere regalar. Eso no es opinión, es algo que pasa frente a nuestras narices, entre goles, anuncios falsos no chequeados en canales de streaming, o las múltiples propiedades de Adorni.

¿Cómo piensa Milei regalar la Patagonia? Con un proyecto. La fecha apuntada es el próximo jueves. Sí, el 25 de junio, ante la vista de todos. El plan comienza por el Senado de la Nación. Se trata de un proyecto que tiene un nombre a puro firulete: “Ley de inviolabilidad de la propiedad privada”. Si querés esconder un elefante en calle Corrientes, llena la calle Corrientes de elefantes. De eso se trata, un proyecto cuyo título dice nada, pero esconde todo.

 

De qué se trata la Ley de Tierras

Hagamos doble click. En Argentina hay una Ley de Tierras (N° 26.737). Se aprobó en 2011. El mundo se estaba poniendo picante y el Estado argentino entendió que la tierra, como bien, iba a ser un recurso estratégico. ¿Qué hizo entonces? Estableció un marco. Si eras una persona física o jurídica extranjera no ibas a poder comprar grandes cantidades de tierra (aclaro, no era un gringo comprando un terrenito). Se trata de sociedades comerciales, personas jurídicas que quieren venir a comprar 10 mil, 15 mil o más hectáreas, o que quieren privatizar un lago como hizo Joe Lewis.

La ley de tierras establece límites. Una persona física o jurídica no puede ser titular de más del 15% de la tierra nacional. De ese 15%, los titulares extranjeros de una misma nacionalidad no pueden concentrar más del 30%. Además, se establece un límite individual: de esos porcentajes, los titulares no pueden poseer más de 1.000 hectáreas en zona núcleo (pampa húmeda) o equivalente. Fácil. Evitar que venga un gran jugador y se quede con nuestro suelo, con nuestra Argentina.

Esto es lo que quieren derogar. Te preguntarás cuál es la razón. Bueno, hay muchas. La principal es que el mundo está cambiando mucho. Estamos viviendo una revolución industrial. La cuarta. Esto que estás leyendo, si llegaste hasta acá, viajó por cables y antenas desde un servidor hasta tu dispositivo. Todo lo que hace que tengamos esta conexión necesita de minerales como el cobre, el oro, el silicio, de tierras raras. Necesita mucha, pero mucha energía. Requiere agua dulce.

 

Quieren llevarse todo

Resulta que Argentina tiene todo eso. Tiene muchos minerales, mucha capacidad de producir energía (nuclear, hidrocarburos -ejemplo, Vaca Muerta-, solar, eólica, entre otras), y tiene bocha de agua dulce. Nuestro país es bicontinental. Está la Antártida asomando bien pero bien al Sur. Además, somos tierra de paz, tenemos todos los climas, biomas y hasta ecosistemas. El mundo, por el contrario, está caminando a una crisis de escasez. Veamos…

Para que esta revolución industrial pueda seguir caminando, los niveles de consumo de energía, agua y minerales va a seguir creciendo. Como todo lo que es finito o no renovable tiene una curva de colapso, es posible que no alcance todo lo que hay disponible. Quienes más tengan, mejores condiciones de acceso o reserva, parece ser que van a liderar esta transición. Y ahí aparecemos nosotros, las y los argentinos, con todo eso frente a un mundo loco, muy violento, bastante apresurado.

Por eso viene Peter Thiel y se junta con Milei. Por eso Trump tira guiños. No porque nuestro presidente sea bueno (está claro que es bastante malo). Por el contrario, tenemos un presidente marioneta, útil para estos jugadores de ajedrez de otra dimensión. Regala, regala y regala. El problema, ahora, es que quiere ofrendar estos regalitos a través del Congreso, por medio de una ley. Y ahí, la cosa se pone más picante: nuestros legisladores y legisladoras no deberían subirse al tren del regalito.

Nosotros, desde el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas La Plata, logramos frenar en la Justicia el intento de derogación de la Ley de Tierras que Milei ensayó en 2023 por Decreto. Ahora le toca al Congreso. Derogar la Ley de Tierras equivale a entregar en forma consentida nuestras Malvinas una y otra vez. Con cada venta, con cada acto jurídico celebrado bajo este eventual marco normativo. Equivale a pisotear la vida, una y otra vez, de nuestros excombatientes conscriptos, los hijos del pueblo que en 1982 estuvieron en nuestras Malvinas. Esto no puede pasar. Señores senadores, señoras senadoras, el futuro llegó hace rato y está en sus manos.