por Redacción Del Pueblo
La Provincia de Tierra del Fuego avanza en la consolidación de nuevos proyectos vinculados a la acuicultura tras la sanción de la Ley Provincial 1601 y su posterior reglamentación. Así lo aseguró el subsecretario de Pesca, Diego Marcioni, quien brindó detalles sobre el estado de las inversiones que comenzaron a interesarse en el potencial productivo fueguino.
Según explicó el funcionario, hasta el momento se firmaron cuatro cartas de intención con empresas que buscan desarrollar estudios técnicos, sanitarios, ambientales e hídricos para evaluar futuras radicaciones. Además, confirmó que ya existe un proyecto formalmente presentado y otros que se encuentran en distintas etapas de análisis.
Marcioni señaló que la firma de estas cartas representa un primer paso para establecer un vínculo formal entre el Estado y los potenciales inversores, permitiendo intercambiar información y conocer tanto las condiciones que ofrece la provincia como los antecedentes y objetivos de cada empresa.
Uno de los principales puntos abordados durante la entrevista fue el impacto ambiental de la actividad. En ese sentido, el subsecretario insistió en que la normativa vigente fue diseñada para brindar seguridad jurídica a los inversores, pero también garantías ambientales y sanitarias para la comunidad.
“Todo proyecto que pretenda instalarse dentro del territorio provincial deberá respetar el entorno ambiental, las condiciones sanitarias y los usos preexistentes de los recursos hídricos”, sostuvo.
Asimismo, destacó que el fortalecimiento de los organismos de control será una herramienta clave para garantizar el cumplimiento de las exigencias establecidas por la ley. Entre las iniciativas previstas mencionó la creación del Centro de Desarrollo Pesquero y Acuícola, que tendrá funciones de investigación, capacitación, producción aplicada y monitoreo de la actividad.
Marcioni remarcó que la provincia no está interesada únicamente en proyectos dedicados al engorde de peces, sino que busca inversiones integrales que aporten al crecimiento económico local.
“No vamos a cambiar agua o territorio por kilos de pescado. Lo que analizamos es qué aporta cada proyecto al desarrollo productivo, a la ampliación de la matriz económica y a la generación de riqueza y empleo para Tierra del Fuego”, afirmó.
En esa línea, explicó que las empresas deberán presentar planes que contemplen el procesamiento de la producción dentro de la provincia, evitando que la materia prima sea enviada sin transformación a otros mercados.
“La integralidad del proyecto tiene que darse dentro de Tierra del Fuego. Queremos que el pescado se transforme aquí en un producto final y que todo el proceso genere trabajo y servicios asociados en la provincia”, expresó.
El funcionario también destacó la visión territorial diseñada para el desarrollo acuícola. Según explicó, la zona norte tendría un rol central como proveedora de servicios y futura sede de plantas de procesamiento, mientras que el centro de la isla funcionaría como reservorio genético y biológico. En tanto, el sur albergará el Centro de Desarrollo Pesquero y Acuícola, que tendrá como base la Estación de Piscicultura Río Olivia.
Respecto a las inversiones más avanzadas, confirmó que el grupo empresario salteño que recientemente mantuvo reuniones con el gobernador Gustavo Melella es el mismo que viene dialogando con productores de la zona norte para desarrollar emprendimientos acuícolas.
Marcioni indicó que aún se trabaja en aspectos vinculados a la ubicación definitiva y la factibilidad de esos proyectos, aunque aseguró que existen importantes avances y que las novedades serán dadas a conocer una vez completados los estudios correspondientes.
Entre los emprendimientos ya anunciados destacó el proyecto de Plásticos Isla Grande, que contempla actividades de acuicultura, acuaponia, hidroponia, turismo y gastronomía, con una proyección de crecimiento que podría alcanzar una producción de hasta 500.000 ovas en los próximos años.
Por otra parte, confirmó que el Gobierno provincial analiza junto a un inversor de Río Grande la posibilidad de desarrollar un núcleo de pesca artesanal orientado a la captura de crustáceos en la costa atlántica, iniciativa que podría presentarse oficialmente en los próximos días.
Finalmente, Marcioni reiteró que la actividad acuícola debe entenderse como una herramienta para diversificar la economía fueguina y generar nuevas oportunidades de empleo, siempre bajo estrictos estándares de control ambiental.
“Lo estratégico y trascendental es que esta nueva actividad se desarrolle dentro de un marco que garantice el cuidado del entorno ambiental y las condiciones sanitarias. Ese es el compromiso que tiene el Estado”, concluyó.