por Redacción Del Pueblo
La Secretaría de Salud del Municipio de Río Grande volvió a registrar una importante convocatoria en una de sus propuestas de formación comunitaria. A pocas horas de abrir las inscripciones para el curso universitario de abordaje de consumos problemáticos, ya se habían anotado alrededor de 800 personas de distintos puntos de Tierra del Fuego, reflejando el creciente interés social por acceder a herramientas de prevención, detección y acompañamiento frente a una problemática cada vez más compleja.
Así lo confirmó el subsecretario de Salud municipal, doctor Agustín Pérez, quien destacó que la iniciativa forma parte de un programa de capacitaciones que el Municipio viene desarrollando junto a la Universidad Nacional de La Plata y diversos organismos especializados en salud mental y adicciones.
El funcionario recordó que recientemente finalizó otro curso universitario enfocado en gestación, infancia y adolescencia, que durante dos meses convocó a cientos de participantes. Tras el cierre de esa experiencia, la gestión decidió avanzar inmediatamente con una nueva propuesta vinculada a los consumos problemáticos, una temática que consideran prioritaria por su impacto en toda la comunidad.
“En apenas un día ya teníamos cerca de 800 inscriptos. Es una temática que genera mucho interés porque atraviesa a toda la sociedad. No distingue edades, clases sociales ni realidades económicas. Es una problemática que puede afectar a cualquier persona y por eso creemos que la formación y la prevención son fundamentales”, señaló Pérez.
El subsecretario destacó que la modalidad virtual ha sido una de las claves para el éxito de las capacitaciones impulsadas por el Municipio. Según explicó, muchas personas no pueden asistir a encuentros presenciales por cuestiones laborales, familiares o de distancia, mientras que el formato online permite una participación mucho más amplia.
Las clases se desarrollarán una vez por semana, los días miércoles, entre las 18 y las 21 horas, durante dos meses. Además, quedarán grabadas para que quienes no puedan conectarse en vivo tengan la posibilidad de acceder posteriormente al material.
“Buscamos una cursada dinámica y accesible. Los alumnos cuentan con clases grabadas, material de estudio, presentaciones y espacios para consultas. Al finalizar deben rendir un examen que exige la Universidad Nacional de La Plata para otorgar la certificación correspondiente”, explicó.
El esquema de encuentros semanales fue definido a partir de la experiencia acumulada en años anteriores. Según indicó Pérez, se trata de una modalidad que favorece la continuidad de los estudiantes y reduce los niveles de deserción.
“Antes realizábamos jornadas intensivas de uno o dos días, pero mucha gente tenía dificultades para asistir durante tantas horas seguidas. Ahora logramos una propuesta más cómoda, más flexible y que permite profundizar los contenidos de manera gradual”, sostuvo.
Uno de los aspectos que más resaltó el funcionario es que el curso no está dirigido exclusivamente a personas que atraviesan situaciones de consumo problemático o a sus familiares directos.
Por el contrario, la propuesta apunta a toda la comunidad, entendiendo que la prevención requiere del compromiso de múltiples actores sociales.
“La idea es que participen docentes, padres, madres, referentes barriales, dirigentes deportivos, trabajadores sociales, integrantes de organizaciones comunitarias y cualquier vecino interesado en la temática. Cuantas más personas cuenten con herramientas, mayores serán las posibilidades de detectar situaciones de riesgo y actuar a tiempo”, remarcó.
En ese sentido, señaló que una parte importante de los participantes de las capacitaciones anteriores estuvo integrada por docentes de distintos niveles educativos, quienes encuentran en estos espacios recursos valiosos para abordar problemáticas que aparecen cada vez con más frecuencia dentro de las instituciones escolares.
La capacitación surge además como una extensión del trabajo que viene realizando el Dispositivo Integral de Abordaje de Consumos Problemáticos del Municipio de Río Grande, un espacio especializado que brinda asistencia, acompañamiento y acciones preventivas vinculadas a las adicciones.
Pérez explicó que este dispositivo funciona con un equipo interdisciplinario compuesto por psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales, psicólogos sociales y médicos clínicos, entre otros profesionales.
Desde su puesta en marcha, el espacio ya realizó más de 10 mil intervenciones, entre consultas, tratamientos, actividades preventivas y acciones comunitarias.
“Tenemos personas que llevan más de un año sin consumir gracias al acompañamiento sostenido de los equipos profesionales. También trabajamos con familiares y grupos de apoyo, porque entendemos que las adicciones afectan no solamente a quien consume, sino también a todo su entorno”, afirmó.
El subsecretario subrayó que la capacitación busca trasladar parte de ese conocimiento especializado hacia la comunidad, fortaleciendo las capacidades de prevención y detección temprana.
Uno de los aspectos destacados de la propuesta es la participación de profesionales reconocidos a nivel nacional en materia de adicciones y salud mental.
La capacitación cuenta con el acompañamiento del capítulo de Adicciones y Conductas Adictivas de la Asociación de Psiquiatras Argentinos (APSA), cuyos especialistas colaboraron en la formación de los equipos locales y actualmente participan como docentes.
“Trabajar las adicciones requiere formación específica. No todos los profesionales de salud mental están preparados para abordar estas problemáticas. Por eso fue tan importante el acompañamiento de APSA y de especialistas que nos ayudaron a consolidar nuestros equipos”, indicó Pérez.
Entre los invitados se encuentra el reconocido toxicólogo Carlos Damin, jefe de Toxicología del Hospital Fernández de Buenos Aires, quien ya participó en actividades desarrolladas anteriormente en Río Grande.
Dentro de los contenidos del curso ocupará un lugar destacado el fenómeno de las apuestas online, una problemática que ha experimentado un fuerte crecimiento en los últimos años, especialmente entre adolescentes y jóvenes.
Pérez advirtió que el acceso masivo a plataformas de apuestas a través de teléfonos celulares y dispositivos digitales representa un desafío inédito para las familias, las escuelas y los organismos públicos.
“Estamos frente a una problemática relativamente nueva. Las apuestas online se promocionan permanentemente y llegan de manera muy sencilla a los jóvenes. Es una situación que requiere prevención, información y herramientas para detectar conductas de riesgo”, explicó.
El funcionario señaló que en distintos países ya se están implementando medidas para limitar la publicidad y regular el funcionamiento de estas plataformas, aunque reconoció que la existencia de sitios ilegales dificulta los controles.
“Hay una enorme industria detrás de estas actividades. Nosotros, desde el ámbito de la salud, tenemos que concentrarnos en la prevención y en brindar herramientas a las familias y a la comunidad”, sostuvo.
Durante la entrevista, Pérez también se refirió al crecimiento del uso de vapeadores entre adolescentes y jóvenes.
El médico recordó que inicialmente estos dispositivos fueron presentados como una alternativa menos dañina que el cigarrillo tradicional, pero que actualmente existen estudios que demuestran sus efectos negativos sobre la salud.
“El vapeo ya está contraindicado. Su comercialización está prohibida y está comprobado que provoca daños con el uso prolongado. Además, cuando contiene nicotina, mantiene intacto el componente adictivo”, explicó.
Asimismo, remarcó que las conductas adictivas no se limitan únicamente al consumo de sustancias.
“Hoy debemos hablar también del uso problemático de pantallas, de los juegos online, de las apuestas, del alcohol y del tabaco. Son problemáticas que requieren una mirada integral y herramientas específicas para poder abordarlas”, afirmó.
Finalmente, Pérez destacó que las políticas de salud actuales requieren una participación activa de la comunidad y no pueden quedar limitadas exclusivamente al trabajo de médicos y profesionales.
“El paradigma cambió. La salud ya no es algo que se construye solamente dentro de un consultorio. Necesitamos una comunidad involucrada en la prevención y la promoción. Cuando una persona llega a pedir asistencia muchas veces el problema ya está instalado. Nuestro objetivo es actuar antes, generando conciencia y fortaleciendo las redes comunitarias”, concluyó.
Las inscripciones para el curso permanecerán abiertas durante los próximos días y la capacitación comenzará el 8 de julio. Desde el Municipio esperan que la convocatoria continúe creciendo y vuelva a consolidarse como una de las propuestas formativas más importantes del año en materia de salud comunitaria.