por Redacción Del Pueblo
En diálogo con FM Del Pueblo, el funcionario recordó que desde el primer momento los tiempos epidemiológicos no eran compatibles con un contagio ocurrido en la capital fueguina.
"El período de incubación de la enfermedad y el tiempo que permanecieron los pasajeros en Ushuaia no coincidían para pensar que el contagio se hubiera producido aquí. Ahora el estudio de secuenciación confirma que tampoco se trata de la misma variante", explicó.
Petrina sostuvo que, pese a que los indicios epidemiológicos eran claros, la provincia llevó adelante un amplio operativo de vigilancia para descartar cualquier riesgo sanitario. En ese marco, se realizaron capturas y análisis de más de un centenar de roedores en distintos sectores de Ushuaia, incluyendo las inmediaciones del relleno sanitario, uno de los lugares señalados en algunas publicaciones periodísticas nacionales.
El director de Epidemiología cuestionó el tratamiento que algunos medios realizaron del caso y advirtió que las versiones difundidas sin sustento científico pudieron generar un impacto negativo sobre la imagen turística de la ciudad.
"Muchas publicaciones se enfocaron en rumores y no en la evidencia científica. Incluso hubo medios que insistieron con la hipótesis del basural cuando no existían elementos que la respaldaran. Eso puede perjudicar seriamente a una ciudad cuya economía depende en gran parte del turismo", afirmó.
Además recordó que el propio Gobierno de los Países Bajos desmintió versiones que vinculaban el contagio con la cercanía del crucero al relleno sanitario de Ushuaia.
Durante el operativo sanitario fueron capturados ejemplares de la especie Abrothrix, un roedor nativo de Tierra del Fuego y de otras zonas de la Patagonia. Según Petrina, todos los análisis realizados sobre estos animales dieron resultado negativo para hantavirus.
El funcionario explicó que el principal objetivo era encontrar ejemplares del denominado "ratón colilargo" (Oligoryzomys), considerado el principal reservorio del virus Andes en otras regiones patagónicas, aunque esa especie no pudo ser capturada durante los operativos.
"No tenemos evidencia de que las especies encontradas en Tierra del Fuego estén actuando como transmisoras del hantavirus. Es un tema que continúa siendo investigado, pero los resultados obtenidos hasta el momento son tranquilizadores", indicó.
Petrina remarcó que desde la partida del crucero no se registró ningún caso sospechoso de hantavirus en Tierra del Fuego, lo que fortalece la conclusión de que el episodio no tuvo relación con la provincia.
Asimismo, destacó un avance importante para el sistema sanitario fueguino: el Laboratorio Central ya incorporó la técnica necesaria para diagnosticar hantavirus en personas sin necesidad de enviar las muestras al Instituto Malbrán en Buenos Aires.
"Ahora, ante una sospecha, el diagnóstico podrá realizarse en la provincia de manera inmediata, sin tener que esperar entre siete y diez días por los resultados", explicó.
Respecto del origen del contagio de los pasajeros fallecidos, Petrina señaló que la pareja había realizado un extenso recorrido por Sudamérica antes de embarcar en Ushuaia. Según detalló, viajaron durante varios meses por distintas provincias argentinas y por Chile, incluyendo zonas donde durante el verano se registraron casos de hantavirus.
Por ese motivo, el Instituto Malbrán continúa desarrollando investigaciones en distintas provincias para determinar con precisión el lugar donde se produjo la exposición al virus.
Mientras tanto, desde el Ministerio de Salud fueguino insistieron en llevar tranquilidad a la población y aseguraron que la vigilancia epidemiológica continuará de manera permanente para detectar cualquier eventualidad.