La sentencia fue dictada por el Juez Pedro Fernández, con la asistencia del secretario Juan Garra. De acuerdo con lo acreditado en el juicio, el hombre rompió el panel vidriado de la vivienda de su expareja para ingresar sin autorización. El hecho fue advertido luego de que personal policial acudiera al domicilio tras recibir un llamado que alertaba sobre una discusión de pareja. Al llegar, la mujer relató que el acusado había ingresado a la vivienda después de romper una ventana y que le había quitado el teléfono celular para impedir que se comunicara con el servicio de emergencias. Ante esa situación, los efectivos le ordenaron al hombre que saliera del inmueble. Posteriormente, con autorización de la damnificada, ingresaron a la vivienda, lo encontraron en el interior y procedieron a su aprehensión. Al momento de fijar la pena, el Juzgado tuvo en cuenta que el condenado registraba antecedentes penales, entre ellos una condena previa dictada por el mismo tribunal y otra de ejecución condicional. Esa situación impidió que pudiera acceder nuevamente a una pena en suspenso, por lo que se dispuso que los 6 meses de prisión fueran de cumplimiento efectivo. Además, el Juzgado ordenó la implementación de un dispositivo de orientación y contención destinado a la víctima.