Las declaraciones fueron realizadas luego del acto por el 216° aniversario de la Prefectura Naval Argentina, donde el jefe comunal fue consultado sobre la situación financiera del municipio y el reciente acercamiento político entre el gobernador Gustavo Melella y el intendente de Ushuaia, Walter Vuoto.
Perez explicó que el Municipio de Río Grande continúa reclamando una deuda cercana a los 15.000 millones de pesos en concepto de coparticipación, con un retraso que supera los 35 días. No obstante, remarcó que ese planteo siempre fue realizado por los canales institucionales y sin romper el diálogo con la administración provincial.
"Siempre me vieron reclamando lo que les corresponde a los vecinos de Río Grande desde una mirada institucional", sostuvo el intendente, quien además lanzó una frase que rápidamente generó repercusiones políticas: "A mí no me vieron prendiendo tachos en la puerta de Casa de Gobierno".
La expresión fue interpretada como una referencia a las protestas que meses atrás protagonizaron funcionarios y dirigentes vinculados al Municipio de Ushuaia frente a la sede del Ejecutivo provincial, en el marco del conflicto por la distribución de los fondos de coparticipación.
El jefe comunal también cuestionó a quienes promovieron escenarios de mayor confrontación política con el Gobierno fueguino. En ese sentido, recordó que "hace dos semanas algunos estaban en los pasillos de la Legislatura planteando abiertamente la destitución del gobernador", y dejó en claro que su espacio no participará de ese tipo de iniciativas.
"En ese lugar a nosotros no nos van a encontrar", afirmó, al tiempo que ratificó que continuará apostando al diálogo como herramienta para resolver los problemas que atraviesa la provincia.
Consultado sobre la reunión que recientemente mantuvieron Gustavo Melella y Walter Vuoto en Casa de Gobierno, Perez evitó polemizar y aseguró que el encuentro no le generó sorpresa.
"Nosotros nos ocupamos de trabajar por Río Grande. Lo que el gobernador haga con el resto de las ciudades es una decisión del gobernador y yo la respeto", expresó.
Asimismo, rechazó las versiones que sostienen que existe un quiebre en la relación entre el Municipio de Río Grande y el Ejecutivo provincial. Según explicó, el diálogo con la Provincia "siempre existió" durante el año, aunque aclaró que esas conversaciones no necesariamente se hacen públicas.
"Que no haya una foto o una publicación en redes sociales no significa que no exista el diálogo", señaló.
Las declaraciones del intendente se producen en un momento de reacomodamiento del escenario político provincial, luego del acercamiento entre Melella y Vuoto tras varios meses de tensión por el reparto de los recursos. En ese contexto, Perez buscó diferenciar su postura y reafirmó que continuará reclamando los fondos que considera legítimos para Río Grande, aunque sin abandonar los canales institucionales ni alimentar un clima de confrontación política.