por Redacción Del Pueblo
El Sindicato de Trabajadores de Petróleo y Gas Privado de Tierra del Fuego mantiene una medida de fuerza en los yacimientos operados por Terra Ignis y Velitec, en reclamo por la reincorporación de 217 trabajadores que aún permanecen fuera de sus puestos tras el traspaso de las áreas que anteriormente explotaba YPF.
El secretario general del gremio, Luis Sosa, sostuvo que el proceso de incorporación de personal avanza con extrema lentitud y aseguró que la situación económica de los trabajadores se volvió insostenible, ya que muchos de ellos llevan casi dos meses sin percibir salarios ni el aguinaldo.
"El tipo gotero no nos sirve porque la gente necesita trabajar. Venimos hablando hace dos meses con la empresa y con el Gobierno, pero no tenemos la rapidez que necesitan los trabajadores", manifestó.
Según explicó el dirigente, el compromiso contemplaba la incorporación de 260 empleados, aunque hasta el momento solo fueron reincorporados 43. "Faltan reincorporar 217 compañeros", precisó.
Ante esta situación, el gremio decidió en asamblea iniciar un paro de actividades, medida que se desarrolla en el sector de Cruce de Chorrillos y que continuará hasta obtener una respuesta concreta.
Sosa también cuestionó el rol del Gobierno de Tierra del Fuego durante el conflicto y confirmó que el sindicato dejó de reconocer a la ministra de Producción y Ambiente, Gabriela Castillo, como interlocutora.
"La ministra habla porque le gusta hablar, pero le venden carne podrida y sale a defender cosas que no son ciertas. Le comunicamos al gobernador que no la queremos más como interlocutora", afirmó.
El dirigente señaló que mantuvo una conversación con el gobernador Gustavo Melella, quien se comprometió a revisar la situación y dialogar con Belitex para acelerar el proceso de reincorporación de los trabajadores.
Sin embargo, aclaró que ese compromiso no modifica la decisión sindical.
"La medida continúa hasta tener una respuesta que nos satisfaga a nosotros y, principalmente, a los trabajadores", sostuvo.
Sosa advirtió que la demora en la reincorporación no solo afecta a las familias petroleras, sino también a la economía de Río Grande, debido a que son trabajadores radicados en la ciudad que consumen e invierten sus ingresos en el comercio local.
Además, recordó que la salida de YPF provocó un importante éxodo de mano de obra especializada hacia otras provincias, especialmente hacia Vaca Muerta, aunque señaló que muchos de los trabajadores que hoy reclaman permanecieron en Tierra del Fuego apostando por la continuidad de la actividad.
El titular del sindicato también responsabilizó a la Legislatura provincial por la falta de controles sobre el proceso de transferencia de las áreas petroleras.
Indicó que el gremio presentó notas a todos los legisladores para advertir sobre la situación y recordó que, en su momento, varios de ellos se negaron a acompañar documentación impulsada por el Ejecutivo porque "las cosas no estaban claras".
Mientras aguardan una respuesta oficial de la empresa y del Gobierno provincial, los trabajadores continuarán con el paro y aseguran que no levantarán la medida hasta que exista un cronograma concreto de reincorporaciones y se regularice el pago de los haberes adeudados.