por Redacción Del Pueblo
El secretario de Asuntos Internacionales de Tierra del Fuego, Andrés Dachary, advirtió que la provincia atraviesa un momento de creciente relevancia geopolítica debido al interés que despiertan el Atlántico Sur, la Antártida y las Islas Malvinas en el contexto internacional. Lo hizo al analizar un artículo periodístico que plantea la estrategia del presidente estadounidense Donald Trump para reforzar la presencia de Estados Unidos en la región.
En diálogo con FM Del Pueblo, Dachary explicó que, más allá de la existencia o no de un plan formal, la realidad internacional demuestra que las grandes potencias buscan consolidar posiciones en territorios estratégicos.
"Vivimos en un mundo cada vez más complicado, donde los países poderosos hacen todo lo necesario para controlar los lugares que consideran estratégicos", afirmó.
El funcionario señaló que Tierra del Fuego posee un valor geopolítico excepcional por su cercanía con la Antártida, el control del Atlántico Sur y la importancia del Estrecho de Magallanes como vía alternativa para el comercio marítimo mundial en caso de conflictos internacionales.
En ese sentido, recordó que la provincia convive desde hace casi dos siglos con la ocupación británica de las Islas Malvinas, situación que, según indicó, complejiza aún más el escenario estratégico de la región.
Dachary sostuvo que durante muchos años la geopolítica fue considerada una disciplina alejada de la realidad, pero afirmó que los acontecimientos internacionales recientes demuestran lo contrario. Mencionó como ejemplos las tensiones por Groenlandia, los conflictos en Medio Oriente, la disputa por el estrecho de Ormuz y la creciente competencia entre Estados Unidos y China.
"Los últimos años dejaron en evidencia la centralidad que tiene Tierra del Fuego para distintos intereses internacionales", aseguró.
Durante la entrevista también cuestionó el alineamiento del Gobierno nacional con Estados Unidos y consideró que la política exterior argentina no debería depender de las afinidades personales entre dirigentes.
"Argentina tiene hoy una política exterior absolutamente ligada a Estados Unidos, pero más que a Estados Unidos está ligada a la relación entre Javier Milei y Donald Trump, y eso representa un riesgo", sostuvo.
Asimismo recordó las declaraciones realizadas años atrás por la exjefa del Comando Sur de Estados Unidos, Laura Richardson, quien había destacado la importancia de los recursos naturales de América Latina, y señaló que ese tipo de manifestaciones deberían generar una respuesta firme desde la defensa de la soberanía nacional.
En otro tramo de la entrevista, Dachary manifestó su preocupación por los proyectos que impulsan modificaciones en la legislación sobre la venta de tierras a extranjeros.
El funcionario consideró que la compra de tierras en zonas estratégicas debe mantenerse regulada para proteger los intereses nacionales, especialmente en la Patagonia, donde la baja densidad poblacional incrementa su vulnerabilidad geopolítica.
"Es imposible defender que cualquier tierra pueda venderse sin restricciones a extranjeros. Hay recursos estratégicos y cuestiones de soberanía que deben ser protegidas por el Estado", afirmó.
Además, expresó su preocupación por la pérdida de control estatal sobre sectores estratégicos como la energía nuclear y advirtió que determinadas políticas de desregulación podrían significar un retroceso de décadas en materia de desarrollo y autonomía nacional.
Para Dachary, el contexto internacional obliga a la Argentina a debatir seriamente una política de Estado en materia geopolítica y soberanía, dejando de lado las divisiones ideológicas para priorizar los intereses permanentes del país.