Las provincias argentinas atravesaron en junio uno de los mayores recortes de recursos nacionales de los últimos 21 años. De acuerdo con un informe de la consultora Politikon Chaco, las transferencias no automáticas enviadas por el Gobierno nacional se redujeron un 87,7% en términos reales respecto al mismo mes de 2025, marcando el peor registro para un mes de junio desde, al menos, el año 2005.
Durante el sexto mes del año, la Nación transfirió apenas 48.300 millones de pesos mediante mecanismos discrecionales, es decir, fondos que se distribuyen por fuera del régimen automático de coparticipación y que incluyen programas específicos y los Aportes del Tesoro Nacional (ATN).
Tres programas concentraron casi el 70% de los recursos enviados durante junio. El principal fue el de Universalización de la Jornada Extendida, que recibió 24.460 millones de pesos, equivalentes al 51% del total y distribuidos entre 17 jurisdicciones. Le siguió el Programa para el Desarrollo de los Servicios de Agua Potable y Saneamiento (AFD), con 4.985 millones de pesos destinados a Catamarca, Jujuy y Salta. En tanto, las Transferencias a Cajas Previsionales Provinciales totalizaron 4.000 millones de pesos, enviados exclusivamente a Corrientes.
La provincia de Buenos Aires fue la que recibió el mayor volumen de recursos, con 13.159 millones de pesos, equivalentes al 27,2% del total distribuido. La mayor parte de esos fondos estuvo vinculada al programa de Jornada Extendida. En segundo lugar se ubicó Corrientes, con 5.014 millones de pesos impulsados casi en su totalidad por transferencias para su caja previsional, mientras que Santa Fe recibió 4.583 millones de pesos, también con fuerte participación de los fondos educativos.
Uno de los datos más relevantes del informe es que junio fue el segundo mes consecutivo en el que el Gobierno nacional no distribuyó Aportes del Tesoro Nacional (ATN), considerados la herramienta más discrecional con la que cuenta el Poder Ejecutivo para asistir financieramente a las provincias. Según Politikon Chaco, el fondo que financia estos aportes acumuló alrededor de 109.000 millones de pesos al cierre del primer semestre sin haber sido distribuido entre las jurisdicciones.
Entre enero y junio de 2026, las transferencias no automáticas sumaron 639.589 millones de pesos, lo que representa una caída real del 61,8% respecto al mismo período de 2025. De acuerdo con el estudio, se trata del segundo peor primer semestre desde 2005, sólo por encima del registrado en 2024.
El escenario se completa con una disminución en los recursos automáticos. Durante junio, las provincias recibieron 5,3 billones de pesos por Coparticipación Federal de Impuestos, dentro de un total de 6,95 billones considerando leyes especiales. Informes privados estiman que esos envíos representaron una caída real interanual del 8,4% en la coparticipación estricta y del 4,1% al considerar el conjunto de las transferencias automáticas, profundizando la reducción de ingresos para las administraciones provinciales.