por Redacción Del Pueblo
La Cámara de Comercio de Río Grande dio un paso importante en el debate sobre la regulación de la actividad comercial al presentar ante el Concejo Deliberante un proyecto de reforma integral de la Ordenanza N.º 1.601, normativa que regula las habilitaciones comerciales en la ciudad desde hace más de veinte años.
La iniciativa fue elaborada tras varios meses de trabajo entre integrantes de la institución, comerciantes y profesionales especializados, con el objetivo de actualizar un marco normativo que, según sostienen desde la entidad, ya no responde a la realidad actual del comercio local.
En diálogo con FM del Pueblo, el presidente de la Cámara de Comercio, Gigi Iglesias, explicó que la propuesta no apunta a resolver problemas puntuales sino a modernizar completamente el sistema de habilitaciones.
"Entendemos que no alcanza con hacer modificaciones parciales. La ordenanza tiene más de 24 años y la realidad comercial cambió completamente. Hay que hacer una reforma integral y no seguir poniendo parches", sostuvo.
Iglesias recordó que la Ordenanza 1.601 fue fruto de un amplio consenso cuando fue aprobada, pero consideró que el crecimiento de la ciudad, las nuevas modalidades comerciales y los cambios económicos hacen indispensable una actualización profunda.
El dirigente explicó que el proyecto fue elaborado por el abogado Alejandro Vivas, quien realizó un estudio comparativo de distintas normativas del país y recopiló los principales inconvenientes que enfrentan diariamente los comerciantes de Río Grande.
Uno de los principales problemas detectados es la complejidad para obtener o renovar una habilitación comercial, especialmente cuando cambia la titularidad de un negocio.
"Hoy la excepción terminó convirtiéndose en la regla. Hay comerciantes que compran un local que ya estaba funcionando y tienen que volver a realizar prácticamente todo el trámite desde cero. Eso desalienta las inversiones y genera demoras innecesarias", afirmó.
La propuesta también incorpora modificaciones relacionadas con corredores comerciales, centros comerciales, paseos de compras, cartelería, zonificaciones y procedimientos administrativos, buscando otorgar mayor previsibilidad tanto para comerciantes como para el propio Municipio.
Iglesias sostuvo que otro de los ejes centrales de la iniciativa es garantizar igualdad de condiciones para todos los sectores económicos.
"Si tributamos, tributamos todos; si regulan, regulan para todos. La ley pareja no debería darle miedo a nadie."
En ese sentido cuestionó la utilización de excepciones para habilitar determinadas actividades, situación que —según indicó— termina generando desigualdades y conflictos entre comerciantes.
"Lo que buscamos es discutir una norma completa, moderna y transparente, que contemple todas las situaciones y no resolver casos particulares cada vez que aparece un problema", señaló.
Durante la entrevista también hizo referencia a las dificultades administrativas que enfrentan quienes desean abrir un comercio.
Indicó que actualmente existen inspecciones de distintos organismos que muchas veces verifican cuestiones similares, duplicando controles y prolongando los tiempos para obtener una habilitación.
"Lo importante es que las reglas sean claras. Si se controla, que se controle a todos de la misma manera y con los mismos criterios", manifestó.
Asimismo, destacó que el proyecto ya fue entregado a todos los concejales y también será remitido al Ejecutivo municipal para que pueda ser analizado por las áreas técnicas correspondientes.
"No creemos que sea el proyecto perfecto, pero sí creemos que es una propuesta integral que permite empezar una discusión seria sobre una normativa que necesita actualizarse", expresó.
Además del proyecto legislativo, Iglesias realizó un duro diagnóstico sobre el presente del comercio fueguino.
Según explicó, la actividad comercial atraviesa una caída cercana al 30% respecto del año pasado, producto de la disminución del consumo y del incremento sostenido de los costos fijos.
"Si la inflación ronda el 33% y un comercio factura exactamente lo mismo que hace un año, en términos reales está vendiendo un 30% menos. Esa es la realidad que vivimos hoy", afirmó.
El dirigente señaló que, si bien algunos indicadores nacionales muestran una desaceleración de la inflación, esa mejora todavía no se refleja en Tierra del Fuego.
"Acá la gente siente que ya no puede consumir lo mismo que antes. Mientras bajan las ventas, aumentan los costos de la luz, los servicios, los seguros, los colegios y la salud. Con los mismos ingresos y mayores gastos, cada vez es más difícil sostener un comercio", sostuvo.
Consultado sobre la cantidad de locales que cerraron en los últimos meses, evitó brindar cifras.
"Ya no queremos contar los muertos", respondió, reflejando la preocupación que existe dentro del sector por la situación económica que atraviesan numerosos comerciantes.
Finalmente, Iglesias señaló que ahora será el turno del Concejo Deliberante de analizar la propuesta y abrir el debate para consensuar una nueva normativa que brinde mayor previsibilidad y facilite el desarrollo de la actividad comercial en Río Grande.