La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Río Grande ratificó la continuidad de su plan de lucha y anticipó una nueva escalada del conflicto que mantiene con las empresas del sector, en medio de la conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo de la Nación. El secretario General del gremio, Oscar Martínez, confirmó que, de no registrarse avances en las negociaciones, la próxima semana se llevará adelante un paro de 48 horas.
El dirigente explicó que la decisión fue adoptada por el Congreso de Delegados, que resolvió sostener las acciones gremiales mientras persista la falta de respuestas tanto en materia salarial como respecto a la estabilidad laboral de los trabajadores.
"Lo que tenemos hoy pautado y resuelto por el Congreso de Delegados es una jornada de lucha, continuando con nuestro plan y la búsqueda de seguir manifestándonos", sostuvo Martínez al referirse a las movilizaciones realizadas a la salida de las plantas fabriles.
En ese marco, indicó que el gremio habilitó una instancia para que los trabajadores se concentren durante la tarde, aunque dejó en claro que el conflicto continúa abierto y que las medidas podrían profundizarse.
"Hoy está transitada también por una conciliación obligatoria, pero ya no solo estamos analizando la profundidad, sino que incluso estamos previendo que la próxima semana ingresaríamos a un paro de 48 horas como una de las medidas de continuidad de la acción que tenemos que desarrollar", afirmó.
Martínez señaló que la conciliación obligatoria no modificó el malestar existente entre los trabajadores, quienes continúan reclamando una recomposición salarial frente al deterioro del poder adquisitivo y respuestas concretas sobre el futuro de los puestos de trabajo en la industria electrónica de Tierra del Fuego.
Desde la conducción de la UOM sostienen que la situación del sector se ha agravado en los últimos meses debido a la caída de la actividad, las suspensiones, los despidos y la falta de definiciones sobre el futuro del régimen de promoción industrial, factores que generan una creciente incertidumbre entre los operarios.
El dirigente también cuestionó la postura del Gobierno nacional y apuntó contra quienes representan políticamente a la provincia por la ausencia de medidas que permitan sostener el empleo industrial. En ese sentido, remarcó que el sindicato continuará impulsando acciones de protesta hasta obtener respuestas concretas.
Con este anuncio, la UOM deja abierta la posibilidad de una nueva paralización de la actividad fabril en Río Grande, una medida que, de concretarse, afectará a las principales plantas electrónicas de la provincia y marcará una nueva etapa del conflicto que atraviesa el sector metalúrgico fueguino.