La cuenta regresiva para una nueva edición del Gran Premio de la Hermandad ya está en marcha. Del 14 al 16 de agosto, la histórica competencia que une a Argentina y Chile celebrará su 51ª edición con una transformación que marcará un punto de inflexión en su historia. La incorporación de tecnología de geolocalización, un nuevo formato deportivo inspirado en el rally y un importante operativo de seguridad serán las principales novedades de una carrera que ya confirmó la participación de más de 64 binomios.
La presidenta del Automóvil Club Río Grande, Sandra Martínez, aseguró que la organización avanza conforme al cronograma previsto y destacó el trabajo coordinado con las instituciones chilenas para garantizar una competencia segura y ordenada, sin perder la esencia que convirtió al Gran Premio en uno de los eventos deportivos más importantes de la Patagonia.
La actividad comenzará el viernes 14 de agosto en Porvenir, donde se realizará la clasificación oficial y posteriormente la tradicional rampa simbólica, uno de los momentos más esperados por los fanáticos y competidores. El sábado se disputará la primera etapa con tres pruebas especiales, mientras que el domingo se correrá la segunda etapa hasta la llegada final.
Después de más de cinco décadas utilizando el tradicional formato de carrera "de bandera a bandera", el Gran Premio de la Hermandad implementará un esquema similar al de los rally.
La competencia estará dividida en pruebas especiales cronometradas, intercaladas con enlaces de velocidad controlada, donde los participantes deberán respetar límites establecidos por la organización. El nuevo sistema busca mejorar el control de la carrera y reducir riesgos durante el desarrollo de la prueba.
Según explicó Martínez, la modificación fue impulsada por un pedido de los propios pilotos y representa un cambio histórico para la competencia, alineándola con estándares modernos del automovilismo.
Una de las incorporaciones más importantes será el sistema de geolocalización en tiempo real, que permitirá monitorear permanentemente la ubicación de cada vehículo durante todo el recorrido.
Esta herramienta facilitará el control de velocidad en los enlaces y permitirá que los equipos de emergencia puedan actuar con mayor rapidez ante cualquier inconveniente que pueda surgir en los caminos fueguinos.
La dirigente recordó que el sistema de parcializaciones ya había sido utilizado en la edición de 1993, aunque esta será la primera vez que se combine con seguimiento satelital permanente, dando un salto tecnológico significativo para la competencia.
En cuanto al recorrido, la organización informó que los caminos ya se encuentran prácticamente definidos. Si bien el histórico sector TF1 no podrá formar parte del trazado de esta edición, la carrera volverá a recorrer sectores emblemáticos como Chorrillo y Arcillosa, manteniendo el nivel de exigencia deportiva que caracteriza al Gran Premio.
En el aspecto deportivo, ya se registran más de 64 binomios inscriptos, cifra que continúa creciendo a pocas semanas del cierre de las inscripciones. Como ocurre cada año, participarán pilotos y navegantes de distintas localidades de la Tierra del Fuego argentina y chilena, reafirmando el espíritu de integración que dio origen a la competencia hace más de medio siglo.
La seguridad será uno de los ejes centrales de la organización. Para ello se trabaja en conjunto con el Gobierno de Tierra del Fuego y distintos organismos provinciales y nacionales para desplegar un operativo que incluirá ambulancias, equipos de rescate, bomberos, Defensa Civil, fuerzas de seguridad y personal sanitario.
Además, desde la organización solicitaron la colaboración del público que acompañará la competencia en distintos sectores rurales. Recordaron que está prohibido encender fuego en los campos y recomendaron utilizar anafes portátiles para cocinar, con el objetivo de prevenir incendios y preservar el entorno natural.
Con estas innovaciones, el Gran Premio de la Hermandad iniciará una nueva etapa en su rica historia. La combinación de tradición, tecnología y mayores medidas de seguridad busca fortalecer una competencia que año tras año reúne a cientos de pilotos y miles de espectadores a ambos lados de la frontera, consolidándose como uno de los eventos deportivos más emblemáticos de la región.