La decisión había sido comunicada por el mandatario horas después de la derrota por 1 a 0 frente a España en la final disputada en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. A través de sus redes sociales, Milei aclaró que el feriado dependería de la voluntad de los jugadores y del cuerpo técnico para organizar una celebración junto a los argentinos.
Sin embargo, con el correr de las horas comenzó a confirmarse que una parte importante de la delegación no regresará a Buenos Aires. Lionel Messi y Rodrigo De Paul viajaron directamente a Miami para reincorporarse al Inter Miami, mientras que otros futbolistas como Enzo Fernández, Lautaro Martínez, Julián Álvarez, Cristian Romero, Nahuel Molina, Giovanni Simeone, Nicolás Paz y Gerónimo Rulli también emprendieron viaje hacia sus respectivos clubes o iniciaron sus vacaciones.
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) confirmó que varios integrantes del plantel partirían desde Estados Unidos hacia distintos destinos, sin realizar escala en la Argentina, una situación que redujo considerablemente las posibilidades de organizar un recibimiento masivo.
Mientras tanto, los jugadores que sí regresan al país tienen previsto arribar este lunes alrededor de las 18:30 al Aeropuerto Internacional de Ezeiza en un vuelo de Aerolíneas Argentinas procedente de Nueva Jersey. En otra aeronave viajarán los familiares de los futbolistas.
Ante este panorama, el Gobierno decidió poner en pausa la organización del recibimiento y convocó nuevas reuniones entre funcionarios nacionales, representantes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y de la Provincia de Buenos Aires para evaluar cómo continuará el operativo.
Fuentes oficiales señalaron que esperan una comunicación formal desde la Selección para definir si existirá algún tipo de contacto con los hinchas o si simplemente el plantel será recibido en el aeropuerto sin actividades oficiales.
En paralelo, trascendió que la propia AFA tampoco estaría interesada en impulsar un acto protocolar o un festejo multitudinario, principalmente por el estado anímico del grupo tras la derrota en la final y por la dispersión de los futbolistas.
Durante el fin de semana, la Casa Rosada, bajo la coordinación de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, había trabajado junto a la Casa Militar y a las fuerzas de seguridad en un esquema que buscaba garantizar un recibimiento "apolítico y no partidario".
En la Ciudad de Buenos Aires se desplegó un importante operativo de seguridad en las inmediaciones del Obelisco, con mil efectivos policiales, vallas, puestos sanitarios del SAME y un refuerzo de los controles para acompañar una eventual concentración de hinchas.
La Provincia de Buenos Aires también preparó un dispositivo preventivo en los 135 municipios, con especial atención en el Área Metropolitana, La Plata y Mar del Plata.
No obstante, toda esa logística permanece a la espera de una definición oficial.
Tras la final, Javier Milei destacó el desempeño del equipo dirigido por Lionel Scaloni y aseguró que la campaña realizada merece un reconocimiento histórico.
El Presidente recordó que Argentina alcanzó tres finales en los últimos cuatro Mundiales y conquistó una Copa del Mundo, calificando ese recorrido como un logro extraordinario para el fútbol argentino.
Por ahora, el homenaje oficial y el eventual feriado nacional dependerán de la decisión que adopten la AFA, el cuerpo técnico y los jugadores. Con un plantel incompleto y sin la presencia de Lionel Messi en el regreso al país, todo indica que el recibimiento será mucho más reducido de lo que originalmente había imaginado el Gobierno.