La planta de BGH en Río Grande retomó esta semana sus líneas de producción luego de concluir el período de suspensión acordado con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), medida que había alcanzado a alrededor de 600 trabajadores como respuesta a la fuerte caída de la actividad industrial.
Durante el tiempo que permanecieron suspendidos, los operarios efectivos percibieron el 100% de sus salarios, conforme al acuerdo alcanzado entre la empresa y el sindicato. La reanudación de la producción representa una señal positiva para los trabajadores y sus familias, aunque no logró disipar la incertidumbre que persiste sobre el futuro laboral dentro de la compañía.
Pese al regreso a la actividad, en el interior de la planta continúan circulando versiones sobre un posible nuevo proceso de reducción de personal.
Fuentes vinculadas al sector indicaron que la empresa estaría evaluando nuevas desvinculaciones, aunque hasta el momento no existe una comunicación oficial por parte de BGH ni de la UOM.
Entre las versiones que generan mayor preocupación figura la posibilidad de que más de 40 trabajadores que actualmente se encuentran bajo cobertura de la Aseguradora de Riesgos del Trabajo (ART) no continúen en la empresa una vez finalizados sus tratamientos médicos y administrativos. A ese grupo podrían sumarse otros operarios, lo que elevaría el número de eventuales despidos a cerca de un centenar.
La falta de definiciones oficiales mantiene un clima de incertidumbre entre los empleados, que esperan conocer cuál será el rumbo que adoptará la empresa durante las próximas semanas.
El escenario de BGH se enmarca en la delicada situación que atraviesa el sector electrónico fueguino. La caída del consumo interno, el incremento de las importaciones y la incertidumbre generada por las modificaciones impulsadas por el Gobierno nacional sobre el régimen de promoción industrial continúan impactando sobre la producción y el empleo.
Desde comienzos de 2026, BGH llevó adelante un proceso de reestructuración que incluyó la finalización de contratos temporarios, retiros voluntarios y desvinculaciones de personal fuera de convenio. Según pudo reconstruirse a partir de fuentes del sector, decenas de trabajadores ya dejaron la empresa en los últimos meses como parte de ese proceso de adecuación.
La situación no es exclusiva de BGH. Otras compañías del parque industrial de Río Grande también implementaron suspensiones, reducciones de personal y programas de retiros voluntarios para afrontar la caída de la actividad.
Aunque el reinicio de la producción aporta algo de alivio tras varias semanas de incertidumbre, el panorama para el segundo semestre continúa siendo incierto.
La continuidad de los puestos de trabajo dependerá, en gran medida, del nivel de producción que logren sostener las empresas y de la evolución del mercado durante los próximos meses.
Mientras tanto, los trabajadores aguardan definiciones oficiales que permitan despejar los rumores y conocer si la vuelta a la actividad será el inicio de una recuperación o apenas un breve respiro en medio de la crisis que atraviesa la principal actividad industrial de Tierra del Fuego.