Se cumplieron tres años desde la desaparición de Elio Torres, el abogado y experimentado montañista de Río Grande que emprendió una travesía extrema por Península Mitre y cuyo rastro se perdió el 20 de julio de 2023. Desde aquel último mensaje satelital enviado a su esposa, no hubo nuevas comunicaciones ni evidencias concluyentes que permitieran establecer qué sucedió en uno de los territorios más inhóspitos de Tierra del Fuego.
Torres había iniciado su recorrido el 16 de julio de 2023 con el objetivo de completar una exigente expedición de aproximadamente 400 kilómetros entre Estancia María Luisa y Estancia Moat. El itinerario atravesaba bosques, turberas, costas expuestas al océano Atlántico y sectores de difícil acceso, en pleno invierno fueguino y bajo condiciones climáticas extremas.
La desaparición movilizó uno de los operativos de búsqueda más importantes realizados en la provincia. Equipos de rescate, personal policial, brigadistas y aeronaves recorrieron más de 490 kilómetros por tierra y cerca de 2.000 kilómetros por vía aérea, concentrando los esfuerzos en Bahía Thetis y otras zonas de Península Mitre. A pesar de la magnitud del despliegue, nunca pudieron hallar rastros que permitieran reconstruir el recorrido final del montañista.
Durante los primeros meses de la búsqueda se realizaron extensos rastrillajes en una geografía especialmente compleja. Los equipos debieron enfrentar vientos intensos, lluvias persistentes, temperaturas bajo cero y terrenos de difícil tránsito, factores que limitaron las posibilidades de encontrar indicios.
En diciembre de 2023 surgieron algunos elementos que renovaron las expectativas: una botella, un cordón y presuntas huellas halladas en la zona. Sin embargo, esos objetos no fueron sometidos a estudios genéticos luego de que el juez de la causa, Silvio Pellegrino, rechazara la realización de pruebas de ADN, una decisión que generó cuestionamientos dentro del proceso investigativo.
Posteriormente, en marzo de 2024, la Policía Provincial llevó adelante un nuevo operativo con un recorrido aproximado de 300 kilómetros. Al igual que en las búsquedas anteriores, el resultado fue negativo y no aparecieron nuevos elementos que permitieran avanzar en la reconstrucción de los hechos.
La investigación permanece radicada en el Juzgado de Instrucción N.º 2 bajo el sumario policial 175/23. Si bien la Cámara de Apelaciones ordenó avanzar con distintas pericias y medidas investigativas, esas diligencias aún no se concretaron y el expediente no registra avances relevantes.
Con el paso del tiempo, la intensidad de los operativos oficiales fue disminuyendo. Mientras tanto, la familia de Elio Torres continúa reclamando que se agoten todas las instancias posibles para esclarecer qué ocurrió durante la travesía.
Península Mitre es considerada una de las regiones más agrestes y aisladas de Tierra del Fuego. La ausencia de caminos convencionales, las extensas turberas, los acantilados y las condiciones meteorológicas cambiantes convierten cualquier desplazamiento en una tarea de alto riesgo.
Durante los rastrillajes, los equipos debieron operar en un escenario marcado por fuertes vientos, lluvias constantes y temperaturas extremas, lo que dificultó tanto el acceso como la permanencia en determinados sectores.
A tres años de la desaparición de Elio Torres, el caso continúa siendo uno de los episodios más conmocionantes de la historia reciente de Tierra del Fuego. La falta de respuestas concretas mantiene abierta una profunda incertidumbre para sus familiares, amigos y para toda la comunidad.
La historia de Torres quedó ligada a la inmensidad de Península Mitre, un territorio que fue escenario de una travesía extrema y que, hasta hoy, conserva las preguntas sobre el destino del abogado y montañista riograndense.