Una campaña solidaria invita a los vecinos de Río Grande a darle una segunda vida a las pelotitas de tenis y pádel que ya no se utilizan. Lejos de terminar en la basura, estos elementos deportivos podrán convertirse en una herramienta concreta para mejorar la calidad del ambiente educativo de los estudiantes del Centro de Actividades Alternativas para Discapacitados (CAAD).
La propuesta es impulsada por la concejal Guadalupe Zamora, junto al profesor Daniel Urquiza, en el marco de la implementación de la Ordenanza Municipal N.º 4813/24, que promueve acciones orientadas a generar espacios educativos más accesibles e inclusivos para personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA).
El objetivo de la campaña es sencillo, pero de gran impacto: colocar pelotitas de tenis y pádel en las patas de las sillas de las aulas para amortiguar el ruido que produce el movimiento del mobiliario. Esta medida contribuye a crear un ambiente más tranquilo y confortable para los estudiantes con hipersensibilidad auditiva, una condición frecuente dentro del espectro autista.
Desde la organización destacaron que se trata de una acción económica, sustentable y fácil de implementar, que además promueve el reciclaje y el compromiso comunitario. Un objeto que dejó de ser útil para la práctica deportiva puede transformarse en un recurso que mejore el día a día de quienes asisten al CAAD.
Al presentar la iniciativa, la concejal Guadalupe Zamora destacó el valor simbólico y práctico de la campaña al señalar que "si una pelotita ya no sirve para jugar, todavía puede hacer una gran diferencia", invitando a toda la comunidad a sumarse con sus donaciones.
En el mismo sentido, el profesor Daniel Urquiza explicó que muchas pelotitas, aunque ya no cumplen con las condiciones necesarias para la práctica deportiva, siguen siendo útiles para este tipo de proyectos. "Muchas pelotitas ya no sirven para jugar, pero sí pueden ayudar a los chicos del CAAD", expresó.
Quienes deseen colaborar pueden acercar las pelotitas de tenis o pádel en desuso al despacho de la concejal Guadalupe Zamora en el Concejo Deliberante de Río Grande o al comercio 2do Set, ubicado en Amadeo Sabatini 057, donde también funciona un punto de recepción de donaciones.
La campaña busca demostrar que los pequeños gestos pueden generar grandes cambios cuando existe un compromiso colectivo. A través de una simple donación, cada vecino tiene la posibilidad de contribuir a construir aulas más silenciosas, accesibles e inclusivas para los estudiantes del CAAD.
Bajo el lema "Si una pelotita ya no sirve para jugar, todavía puede hacer una gran diferencia", la iniciativa apuesta a que la solidaridad y el reciclaje se conviertan en aliados de la inclusión y el bienestar de los niños y jóvenes con TEA.