El secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales de Tierra del Fuego, Andrés Dachary, calificó como "un error garrafal" la actuación del presidente Javier Milei durante su reciente visita a Brasil, donde participó de un acto político, respaldó a sectores de la oposición y lanzó duras críticas contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
El funcionario sostuvo que un jefe de Estado no puede actuar como un ciudadano más cuando representa a la Argentina en el exterior. "El presidente está representando al país. No es una persona más que puede apelar solamente a su libertad de expresión", afirmó, al considerar que ese tipo de actitudes perjudican la imagen internacional del país.
Dachary recordó que uno de los principios fundamentales de las relaciones internacionales es la no injerencia en los asuntos internos de otros Estados. En ese sentido, cuestionó que el mandatario argentino haya intervenido en el escenario político brasileño y descalificado públicamente a un presidente elegido democráticamente.
"Parecen insultos más propios de una cancha de fútbol, de una tribuna contra otra, que de un mandatario que debería representar orgullosamente a todos los argentinos", expresó.
El funcionario provincial remarcó que Brasil es el principal socio comercial de la Argentina y un aliado estratégico cuya relación trasciende las diferencias ideológicas entre los gobiernos de turno.
Advirtió que una escalada diplomática podría generar consecuencias económicas, comerciales, políticas y sociales, afectando una relación bilateral construida durante décadas.
"No son solamente dos presidentes que están enojados. Se arrastra toda una serie de consecuencias", sostuvo, y agregó que resulta poco inteligente abrir un conflicto con un país de mayor peso económico y político por diferencias con su actual conducción.
Asimismo, recordó que los gobiernos son transitorios, mientras que los intereses nacionales deben mantenerse como prioridad. "Los gobiernos cambian, Milei en algún momento tampoco va a estar, pero lo que tiene que prevalecer son los intereses nacionales", señaló.
Dachary también puso el foco en el impacto que este conflicto podría tener sobre el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas.
Recordó que Brasil ha respaldado históricamente la posición argentina ante el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas y consideró una contradicción deteriorar el vínculo con uno de los principales aliados internacionales de la causa.
"Si sostenemos que las Malvinas son argentinas, tenemos que cuidar muchísimo a Brasil, porque fue uno de los países que patrocinó nuestra presentación en el Comité de Descolonización", afirmó.
Además, explicó que la cooperación con Brasil resulta clave en cuestiones vinculadas al Atlántico Sur, el control de vuelos y las gestiones diplomáticas relacionadas con la soberanía argentina.
Finalmente, Dachary sostuvo que la controversia excede la relación bilateral entre Argentina y Brasil, ya que otros países también evalúan el comportamiento internacional del Gobierno argentino.
"El mundo ve que existe un presidente con el cual se corre el riesgo de que aparezcan estos exabruptos y después escalen en notas diplomáticas, protestas formales o retiros de embajadores", manifestó.
En esa línea, advirtió que este tipo de conflictos también pueden dificultar negociaciones dentro del Mercosur y afectar futuras oportunidades comerciales, como las vinculadas al acuerdo entre el bloque regional y la Unión Europea.
Para el funcionario fueguino, la política exterior debe sostenerse sobre el diálogo, el multilateralismo y la defensa permanente de los intereses nacionales, más allá de las diferencias ideológicas entre los gobiernos.
"Estas cosas no le hacen bien a la relación bilateral y no le hacen bien al prestigio de la Argentina", concluyó.