En diálogo con Radio Provincia, Villone recordó que durante el primer semestre la UEJN desarrolló un plan de lucha con una importante cantidad de paros para reclamar una recomposición salarial que permitiera recuperar el poder adquisitivo perdido. "Desplegamos una cantidad de medidas de fuerza muy importante, diría que sin precedentes por la cantidad de horas de paro que realizamos, justamente para tratar de no seguir perdiendo frente a la inflación", expresó.
El dirigente explicó que durante varios meses mantuvieron reuniones con el Superior Tribunal de Justicia, aunque aseguró que las respuestas se demoraron por la falta de definiciones del Poder Ejecutivo y del Ministerio de Economía sobre la situación financiera de la provincia.
Villone señaló que el deterioro salarial comenzó a profundizarse a fines de 2023 y recordó que, en aquel momento, los trabajadores judiciales llegaron a perder alrededor de 60 puntos frente a la inflación. Si bien reconoció que parte de esa diferencia pudo recuperarse mediante distintas recomposiciones, afirmó que todavía mantienen un atraso cercano a los 30 puntos respecto de aquella pérdida inicial y que, durante este año, continúan entre cinco y seis puntos por debajo de la inflación.
Asimismo, cuestionó que el índice oficial no refleja el verdadero costo de vida en Tierra del Fuego. Como ejemplo, indicó que la canasta básica provincial pasó de rondar los 1.800.000 pesos en 2025 a ubicarse actualmente en unos 2.500.000 pesos, lo que, según sostuvo, demuestra que los incrementos de precios superan ampliamente los indicadores oficiales.
Uno de los datos que más preocupa al gremio surgió de una encuesta socioeconómica realizada entre los trabajadores judiciales. Según detalló Villone, entre el 80 y el 90% de los empleados se encuentra endeudado, muchos recurren a préstamos para llegar a fin de mes y mantienen sus tarjetas de crédito al límite. Incluso señaló que numerosos trabajadores comenzaron a buscar un segundo empleo para poder afrontar los gastos cotidianos, una situación que, aseguró, años atrás era poco frecuente dentro del Poder Judicial.
Respecto de los salarios actuales, informó que, tras el último incremento del 6%, un trabajador ingresante percibe entre 1.800.000 y 2.000.000 de pesos. Sin embargo, insistió en que esos ingresos resultan insuficientes frente al costo de vida de la provincia y mencionó que un alquiler en Ushuaia no baja de los 800.000 pesos, mientras los alimentos continúan aumentando.
Villone también cuestionó las diferencias salariales dentro del Poder Judicial y sostuvo que existe una marcada desigualdad entre los distintos cargos. En ese sentido, aclaró que el planteo del sindicato no apunta a los salarios de los integrantes del Superior Tribunal de Justicia, sino a la necesidad de reducir la brecha existente con los trabajadores de menor escala salarial.
Finalmente, confirmó que el gremio continuará dialogando con el Superior Tribunal durante los próximos días, aunque advirtió que la paciencia de los trabajadores se agota. "Las conclusiones del plenario fueron claras. Hubo un enorme desgaste durante el primer semestre por las medidas de fuerza, pero también existe la necesidad de seguir luchando", afirmó.
En ese marco, lanzó una advertencia a las autoridades provinciales y judiciales: "Si no hay respuestas concretas, la semana que viene vamos a retomar las medidas de fuerza, muy probablemente con paros de 24 horas".