Al cumplirse 20 años del crimen de Agustina Varela, la niña de 3 años asesinada a golpes en Río Grande, su familia volvió a alzar la voz para exigir que la Justicia ponga fin a un proceso que lleva dos décadas. A través de la cuenta de Instagram @justiciaporagustina, difundieron una campaña con el hashtag #JusticiaPorAgustinaYa, donde sostienen que el expediente ya está en condiciones de recibir sentencia y que no existen actuaciones pendientes que justifiquen una nueva demora.
En las publicaciones recuerdan que, a lo largo de estos años, debieron atravesar "dos juicios, dos absoluciones, anulaciones, apelaciones, recursos y años de espera". Si bien Lucas Gabriel Gómez fue condenado a 15 años de prisión por el homicidio de la menor, la pena aún no quedó firme y continúa sin ejecutarse.
El crimen ocurrió el 5 de agosto de 2006. Agustina había asistido junto a su madre, Rosalía Varela, y la pareja de ésta, Lucas Gabriel Gómez, al cumpleaños de una tía. Cuando la madre se retiró antes para rendir un examen al día siguiente, Gómez quedó al cuidado de la niña. Horas más tarde, ya en otra vivienda familiar, la pequeña comenzó a manifestar fuertes dolores y se advirtieron golpes en el abdomen y en uno de sus ojos. Fue trasladada de urgencia al Hospital Regional Río Grande, donde falleció como consecuencia de un shock hemorrágico provocado por múltiples traumatismos.
El expediente atravesó un extenso recorrido judicial. Gómez fue juzgado en dos oportunidades, en 2013 y 2014, y en ambas resultó absuelto por el beneficio de la duda. Sin embargo, el Superior Tribunal de Justicia de Tierra del Fuego anuló esas decisiones al considerar que existían errores en la valoración de la prueba. Finalmente, en 2017, el máximo tribunal provincial revocó la absolución, lo declaró autor del homicidio, encuadró el hecho en un contexto de maltrato infantil y violencia de género y remitió la causa al Tribunal de Juicio para la fijación de la pena, que quedó establecida en 15 años de prisión.
La defensa llevó el caso hasta la Corte Suprema de Justicia de la Nación. El máximo tribunal rechazó los recursos presentados y convalidó la condena, aunque el proceso aún no concluyó. Según había explicado el abogado querellante, Francisco Ibarra, solo resta que el Tribunal de Juicio dicte la resolución definitiva para que la pena pueda ejecutarse.
Durante todos estos años, Rosalía Varela sostuvo un permanente reclamo de justicia y denunció que las reiteradas demoras judiciales profundizaron el dolor de la familia. En distintas declaraciones públicas afirmó que el proceso significó una nueva forma de revictimización y cuestionó que el asesinato de su hija continúe sin una respuesta definitiva por parte de la Justicia.
A dos décadas del crimen que conmocionó a Río Grande, la familia insiste en que la espera ya no tiene fundamentos procesales y reclama que se dicte de una vez la sentencia definitiva. "La espera no es justicia", expresaron en su campaña, renovando el pedido para que la condena quede firme y pueda finalmente cumplirse.