
Las exfuncionarias detenidas serán indagadas en las próximas horas por el juez federal de La Plata Ernesto Kreplak.
El Juzgado Criminal y Correccional Federal N°3 de La Plata, a cargo de Ernesto Kreplak, sindica a García Furfaro como “coautor penalmente responsable del delito de adulteración de sustancias medicinales” que resultó en la muerte de, al menos, 70 personas así como en las lesiones gravísimas de dos personas y graves de otras 41 “en concurso ideal con el delito de lesiones leves de, al menos, una persona, también en calidad de coautor".
La Justicia resolvió sostener la inhibición general de bienes y el embargo contra el empresario. También extendió el procesamiento con prisión preventiva y las mismas medidas para Diego Hernán García, hermano del dueño de los laboratorios. Nilda Furfaro, señalada como partícipe necesaria por el mismo ilícito, continuará detenida bajo la modalidad de arresto domiciliario, pautas que también se replicarán para José Antonio Maiorano, Horacio Antonio Tallarico, Rodolfo Antonio Labrusciano, Carolina Ansaldi, Víctor Boccaccio, Javier Tchukran, Adriana Iúdica, Dayana Astudillo Bolívar, Rocío del Cielo Garay, Edgardo Sclafani, María Victoria García y Wilson Daniel Pons.
La investigación estableció que las 154.530 ampollas del lote 31202 fueron adquiridas por 51 establecimientos públicos y privados de salud de cinco jurisdicciones diferentes del país: las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Formosa y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La Justicia permitió recuperar 64.003 y establecer que alrededor de 40.473 ampollas adulteradas habrían sido efectivamente administradas. Asimismo, el lote 31244 estaba conformado por 151.430 ampollas, de las cuales se recuperaron 121.233, logrando establecer finalmente que no hubo administración intrahospitalaria de ese lote.
Todo ello se agravó debido a que gran parte de los registros hospitalarios se encontraban en formularios físicos obsoletos e historias clínicas incompletas, fragmentadas y mayormente no digitalizadas. No solo las . Debido a ello, la justicia tuvo que adoptar medidas coercitivas para obtener información y avanzar en la reconstrucción de los hechos.
Familiares de víctimas publicaron un comunicado en el que cuestionan las debilidades sanitarias "con controles insuficientes", autoridades que "presentaron reticencias y aportaron información escasa", hospitales que "demoraron o dificultaron la entrega de documentación clave" y enormes dificultades de parte del sistema "para reaccionar coordinadamente frente a una emergencia epidemiológica de alcance nacional".
Además, destacaron el rol de la Justicia, y en particular de Kreplak, quien debió "reconstruir con precisión" la cantidad y localización de las ampollas de adulteradas, determinar el número real de víctimas afectadas y establecer las causas de la adulteración. "No solo debió identificar los establecimientos de salud que habían adquirido el medicamento, sino también determinar a qué pacientes se les había administrado", destacaron