El trágico accidente ocurrió en la zona de la rotonda del Cristo, cuando el automóvil circulaba en sentido norte hacia la Ruta Nacional N° 3 a alta velocidad y bajo una persistente lluvia. En esas condiciones, el vehículo perdió adherencia sobre la calzada mojada, derrapó e impactó de manera lateral contra una columna de hormigón del alumbrado público.
Producto de la violencia del choque, Lautaro Insúa falleció en el lugar, mientras que Chiguay fue hallado fuera del habitáculo con heridas de escasa consideración, circunstancia que desde un primer momento generó dudas respecto de quién se encontraba al volante al momento del impacto.
Las sospechas se profundizaron debido a que el golpe principal se produjo sobre el lateral del conductor y, pese a ello, el sobreviviente prácticamente no presentaba lesiones de gravedad. Además, en los primeros minutos posteriores al accidente Chiguay habría manifestado que él conducía el vehículo, aunque posteriormente modificó esa versión mientras era asistido en el hospital.
Ante esas contradicciones, el Juzgado de Instrucción N° 3, a cargo de la jueza Cecilia Cataldo, ordenó una exhaustiva investigación para reconstruir los momentos previos al siniestro. La Policía llevó adelante un amplio relevamiento de testigos y de cámaras de seguridad ubicadas a lo largo del recorrido realizado por el automóvil.
Si bien las cámaras cercanas al lugar del accidente no permitieron identificar con claridad quién manejaba el vehículo, los investigadores lograron reconstruir el trayecto completo realizado por ambos jóvenes antes del choque.
La prueba considerada determinante surgió de las cámaras de seguridad de una estación de servicio YPF de la Margen Sur, donde ambos habían cargado combustible minutos antes del accidente. En esas imágenes, según estableció la investigación, se observa a Víctor Benjamín Chiguay ocupando el asiento del conductor antes de continuar el recorrido.
Posteriormente, la reconstrucción de los tiempos de desplazamiento permitió establecer que desde esa estación de servicio el vehículo se dirigió directamente hacia el lugar del siniestro, sin registrarse detenciones intermedias que hicieran presumir un cambio de conductor.
A ello se sumaron los informes periciales realizados sobre las lesiones sufridas por Lautaro Insúa. Los especialistas concluyeron que las heridas que presentaba en el sector izquierdo del cuerpo podían haberse producido por los violentos impactos dentro del habitáculo e incluso por el contacto con quien ocupaba el asiento del conductor, lo que resulta compatible con la hipótesis de que la víctima viajaba como acompañante.
Con ese conjunto de elementos, el fiscal Ariel Pinno presentó el requerimiento de instrucción penal solicitando que Chiguay sea investigado por el delito de homicidio culposo agravado por la conducción imprudente de un vehículo automotor, imputación que finalmente fue receptada por el Juzgado de Instrucción N° 3.
La causa continuará ahora con la etapa de investigación penal preparatoria, en la que la Justicia deberá reunir nuevas pruebas y resolver la situación procesal del imputado por el hecho que terminó con la muerte de Lautaro Insúa.