El Gobierno de Tierra del Fuego resolvió intervenir de oficio ante los despidos confirmados en Mirgor y avanzará con el dictado de la conciliación obligatoria para intentar frenar el impacto de las desvinculaciones y abrir una instancia de negociación.
La decisión fue adoptada por el gobernador Gustavo Melella luego de conocerse este lunes la desvinculación de alrededor de 300 trabajadores vinculados a la empresa, situación que generó preocupación entre los sectores sindicales y políticos de la provincia.
La medida será instrumentada por el Ministerio de Trabajo de Tierra del Fuego y contempla la convocatoria a las partes para avanzar en una mesa formal de negociación.
En ese marco, este martes se desarrollará la primera audiencia en la sede de la cartera laboral provincial. Allí se buscará conocer la posición de la empresa y de los representantes de los trabajadores y analizar alternativas frente a los despidos.
Desde el Ejecutivo provincial sostienen la necesidad de intervenir ante el impacto que la crisis de la industria electrónica está generando sobre el empleo fueguino, particularmente en Río Grande, donde el sector fabril representa una de las principales fuentes de trabajo.
Con la conciliación obligatoria, el Gobierno busca generar un período de negociación y evitar que las desvinculaciones queden firmes mientras se desarrolla la instancia administrativa.
La situación de Mirgor se suma a otros conflictos registrados en las últimas semanas dentro del sector industrial fueguino, en un escenario marcado por la caída de la actividad, cambios en los procesos productivos y la incertidumbre respecto del futuro del empleo en Tierra del Fuego.