A través de una publicación en su cuenta de X, Freites calificó como “gravísimo” lo ocurrido en Mirgor y sostuvo que los trabajadores despedidos “se quedaron hoy sin su fuente de trabajo, después de meses de reclamar algo tan simple como que se respeten sus derechos”.
La legisladora cuestionó además la falta de diálogo y señaló que, frente a los reclamos de los trabajadores, “la respuesta, en lugar de sentarse a dialogar, fue cerrarles la puerta”.
Freites puso el foco en el impacto social de las desvinculaciones y remarcó que detrás de cada puesto de trabajo perdido existe una familia afectada. “Cada despido tiene detrás una familia fueguina que hoy no sabe cómo sigue”, expresó, al tiempo que advirtió que la pérdida de puestos laborales en las fábricas repercute sobre toda la comunidad.
En ese sentido, apuntó directamente contra la política económica nacional. “El Gobierno nacional abre las importaciones por todos los canales y desprotege nuestra industria, mientras el mundo hace lo contrario: protege su producción y sus empleos”, sostuvo.
La diputada también planteó una crítica hacia el sector empresario y recordó que muchas compañías desarrollaron sus actividades durante décadas al amparo del régimen industrial fueguino. “Quienes durante décadas crecieron al amparo del régimen industrial fueguino también tienen una responsabilidad: el trabajador no puede ser siempre la primera variable de ajuste”, afirmó.
Finalmente, Freites sostuvo que Tierra del Fuego necesita fortalecer su entramado productivo y preservar el empleo industrial. “Tierra del Fuego necesita producción, inversión y trabajo. No despidos”, concluyó.