por Redacción Del Pueblo
La concejal de Río Grande, Guadalupe Zamora, manifestó su profunda preocupación por la situación que atraviesa el sector industrial fueguino y advirtió que la reciente desvinculación de 300 trabajadores de Mirgor vuelve a poner en evidencia la fragilidad del entramado productivo de la provincia.
En diálogo con FM del Pueblo, Zamora sostuvo que la situación constituye una “tragedia” para Río Grande y remarcó que detrás de cada despido hay familias que pierden ingresos y que, a su vez, dejan de movilizar la economía local.
“Estamos hablando de trabajadores y trabajadoras, de familias, de familias que también generan actividad económica en nuestra ciudad”, señaló la edil, al referirse al impacto de las decisiones empresariales y de las políticas económicas nacionales.
Zamora responsabilizó directamente al Gobierno de Javier Milei por el escenario que atraviesa la industria fueguina. En ese sentido, cuestionó la apertura de las importaciones y las modificaciones impulsadas sobre el régimen productivo de Tierra del Fuego.
La concejal consideró que el actual esquema económico está afectando especialmente a las industrias radicadas en Río Grande y sostuvo que la pérdida de puestos de trabajo no puede ser presentada como un problema exclusivamente entre empresas y trabajadores.
También apuntó contra dirigentes fueguinos vinculados al oficialismo nacional y cuestionó las declaraciones que, según planteó, buscan trasladar la responsabilidad de la crisis hacia los propios trabajadores o las organizaciones gremiales.
“Es una tragedia que no podamos defender un régimen que le dio de comer a la ciudad de Río Grande por más de 40 años”, afirmó.
Durante la entrevista, Zamora también hizo referencia a la situación de los trabajadores de Aires del Sur, quienes atraviesan desde hace meses una situación de extrema incertidumbre económica mientras esperan una eventual reactivación de la planta.
La concejal aseguró que los trabajadores no solamente permanecen sin cobrar indemnizaciones, sino que también enfrentan dificultades para acceder a otros ingresos y sostener gastos básicos.
“Hay familias que hoy no pueden pagar el alquiler, no pueden comer, no pueden mandar los pibes a la escuela”, expresó.
En ese marco, advirtió que la crisis industrial también repercute directamente sobre el comercio y el resto de la actividad económica de Río Grande.
Reclamo al Gobierno provincial
Zamora también dirigió críticas hacia la administración del gobernador Gustavo Melella, a la que reclamó una intervención más activa frente a los despidos y la crisis industrial.
Según planteó, la Provincia no puede limitar su participación a las actuaciones del Ministerio de Trabajo una vez que los conflictos ya se encuentran instalados, sino que debería contar con herramientas de anticipación y prevención.
“Necesitamos que quienes tienen poder de decisión estén a la altura de las circunstancias”, sostuvo.
La concejal señaló además que los municipios afrontan cada vez mayores demandas sociales mientras cuentan con menos recursos para responder ante el crecimiento del desempleo, el endeudamiento familiar y la pérdida del poder adquisitivo.
En medio de este escenario, Zamora informó que presentó nuevamente en el Concejo Deliberante un proyecto destinado a que los procesos productivos analizados dentro de la Comisión del Área Aduanera Especial contemplen el impacto que las modificaciones puedan generar sobre el empleo.
La iniciativa plantea que la búsqueda de mayor competitividad de las empresas no tenga como consecuencia la reducción de puestos laborales.
“Entendemos la idea, la propuesta y el objetivo de que las empresas sean cada vez más competitivas, pero no puede ser la variable de ajuste los trabajadores de Río Grande, de Tierra del Fuego”, afirmó.
En ese sentido, planteó la necesidad de discutir nuevas modalidades productivas y estrategias para mejorar la competitividad industrial, pero manteniendo a los trabajadores dentro de las fábricas.
Otro de los puntos planteados por la concejal fue la necesidad de recuperar una representación directa de la ciudad de Río Grande en los ámbitos donde se toman decisiones relacionadas con el Área Aduanera Especial.
Zamora sostuvo que actualmente existen funcionarios y representantes que participan de decisiones que pueden definir el futuro de una fábrica o la continuidad de determinados procesos productivos, sin que la ciudad tenga una participación directa.
“Estamos hablando de empresas que después hay que acompañarlas con servicios, hay que acompañarlas con logística, porque generan una actividad positiva en la ciudad”, explicó.
Por ese motivo, consideró fundamental que Río Grande vuelva a tener una representación en esa mesa de análisis y debate.
Durante la entrevista, Zamora también destacó las iniciativas de capacitación impulsadas por el Movimiento Popular Fueguino, entre ellas una escuela de oficios que ofrece cursos gratuitos.
Según explicó, actualmente se desarrolla una primera cohorte de capacitaciones para auxiliar de farmacia y auxiliar de acompañamiento terapéutico, con una duración aproximada de 16 semanas, dependiendo de cada especialidad.
La propuesta apunta a brindar herramientas de formación laboral gratuitas a vecinos y vecinas, especialmente en un contexto marcado por la pérdida de empleos y la creciente dificultad para acceder a puestos de trabajo formales.
Para Zamora, además de reclamar medidas destinadas a sostener la industria, es necesario generar herramientas concretas de capacitación que permitan ampliar las posibilidades laborales de los vecinos.
La concejal cerró su análisis insistiendo en que la situación industrial requiere respuestas de los distintos niveles del Estado y una discusión de fondo sobre el modelo productivo de Tierra del Fuego, ante un escenario que, según advirtió, podría profundizarse si no se adoptan medidas para preservar el empleo.