por RED 23 NOTICIAS
En FM Del Pueblo, Viaña consideró que Tierra del Fuego atraviesa “un momento de inflexión importante” y sostuvo que la crisis también puede convertirse en una oportunidad para discutir un nuevo modelo de desarrollo.
“Nos dormimos en los laureles. Todos nos confiamos demasiado”, reconoció al analizar el camino recorrido bajo las ventajas promocionales. En ese sentido, señaló que durante años no se avanzó con suficiente velocidad en nuevas tecnologías, actividades productivas e infraestructura que permitieran reducir la dependencia de determinados sectores industriales.
Para Viaña, el escenario obliga a tomar decisiones de fondo. “El Estado de la provincia amerita que barajemos y demos de nuevo, porque no hay otra manera”, manifestó. Además, advirtió que será necesario revisar el gasto público para preservar áreas esenciales. “Si no nos juntamos los poderes del Estado a hacer una reducción del gasto para poder reanalizar los destinos fundamentales, estamos cocinados”, sostuvo, mencionando especialmente educación, salud y seguridad.
Uno de los puntos centrales de su propuesta pasa por utilizar los recursos destinados a la ampliación de la matriz productiva para crear nuevas actividades capaces de absorber a los trabajadores que puedan perder sus empleos.
En ese esquema, Viaña colocó como primera prioridad la construcción de un puerto en Río Grande. “El puerto sobre el Atlántico es una necesidad imperiosa”, afirmó, al recordar que la condición insular y el aislamiento fueron elementos centrales en el desarrollo histórico de Tierra del Fuego.
“Nos olvidamos que somos una isla”, remarcó, y cuestionó que buena parte de la logística continúe dependiendo del transporte terrestre pese a las enormes distancias con los principales centros del país. Para el exministro, recuperar una logística marítima permitiría reducir costos y potenciar nuevas actividades productivas.
La segunda gran apuesta mencionada fue el desarrollo petroquímico. Viaña recordó proyectos que durante décadas fueron analizados para Tierra del Fuego y que terminaron radicándose en otros lugares. Como ejemplo, mencionó inversiones de miles de millones de dólares y destacó el impacto laboral que podría tener una iniciativa de esa magnitud.
“Una planta, mientras se construye, ocupa entre 2.000 y 3.000 personas entre mano de obra directa e indirecta”, señaló. A su entender, un proyecto de esas características podría absorber una parte importante de la desocupación que eventualmente genere la crisis industrial.
Viaña también puso el foco en la madera y el aprovechamiento sustentable del bosque fueguino, proponiendo desarrollar viviendas industrializadas y agregar valor local a un recurso disponible en la provincia. Según planteó, Tierra del Fuego debería recuperar experiencias de construcción con madera y avanzar simultáneamente en políticas de manejo y recuperación ordenada del bosque.
A esas alternativas sumó producción hidropónica de alimentos, nuevos asentamientos productivos en San Sebastián, zonas francas fronterizas y una mayor explotación de los recursos vinculados al mar.
El exministro también consideró estratégico fortalecer nuevos núcleos poblacionales y productivos en sectores como Lago Escondido, Almanza y otros puntos del territorio, con el objetivo de distribuir mejor la población y aprovechar las características propias de cada zona.
Viaña sostuvo que este proceso no puede recaer únicamente sobre la Provincia y que el Estado nacional también tiene responsabilidades con Tierra del Fuego. Entre las inversiones que consideró necesarias mencionó la infraestructura vinculada con Ushuaia y la Antártida, además de obras capaces de mejorar la conectividad y el desarrollo económico.
Sin embargo, insistió en que la respuesta tampoco puede quedar atrapada en las disputas partidarias. “No hay que discutir las nimiedades, hay que discutir los objetivos”, expresó, al recordar que la construcción del régimen promocional fue posible por la participación conjunta de distintos sectores de la sociedad fueguina.
En ese sentido, Viaña llamó a recuperar aquella capacidad de trabajar detrás de objetivos comunes y asumir las responsabilidades acumuladas durante décadas. “Todos tenemos una cuota de responsabilidad”, afirmó.
Para el contador y exministro, la provincia necesita dejar de concentrarse exclusivamente en aquello que perdió y comenzar a diseñar una nueva etapa económica. “No pensemos lo que ya pasó y que ya no tiene solución, pensemos en lo que podemos lograr”, remarcó.
Viaña sostuvo que Tierra del Fuego cuenta con recursos naturales, capacidad humana y herramientas para volver a ponerse en carrera, pero advirtió que será necesario modificar conceptos, generar infraestructura y transformar las ideas en proyectos concretos.
“Tenemos que cambiar por la imaginación al servicio de la provincia”, sintetizó, planteando que la salida de la actual crisis deberá construirse con puerto, petroquímica, madera, producción de alimentos, recursos marítimos, nuevos asentamientos y generación de empleo genuino.